Reynaldo Pérez Aguilar, coordinador del Consejo del Poder Ciudadano del barrio Roberto Alvarado, en Mateare, dijo ayer que denunciarán a Unión Fenosa ante la Policía de Ciudad Sandino, por la tragedia ocurrida a una mujer y a dos niños en ese municipio.
“Lo que nos deja entrever es que hubo negligencia de Unión Fenosa porque tenemos a un testigo clave, que es un vecino, y al hijo de la señora fallecida que miraron que a la hora que se partió el cable por el rayo que le cayó, éste quedó sin energía, entonces el cable estaba en el suelo y ellos (las víctimas), no se mueven del lugar porque no pensaban que Unión Fenosa iba a volver a poner la energía”, señaló Pérez Aguilar.
FUE IMPREVISTO
Sin embargo, Jorge Katín, gerente de Comunicación de Unión Fenosa, dijo en primer lugar que lamenta la situación porque fallecieron tres personas.
Señaló que fue un hecho fortuito. “Estamos ante un accidente donde las víctimas recibieron una descarga de más de 13 mil voltios y fallecieron al instante. No se podía prever la tragedia”, puntualizó Katín.
Agregó que ya tienen el informe de los Bomberos y la Policía donde señalan claramente que se trató de un accidente.
Manifestó que ante una eventual denuncia de los familiares de los fallecidos, ellos ya tienen los documentos donde demostrarán que se trató de un accidente después que un rayo partió el cable, el cual cayó en la casa y donde había agua.
Katín indicó que los cables de alta tensión pertenecen a Unión Fenosa.
TARDARON
Reynaldo Pérez Aguilar contradice a Katín y aseguró que desde que el cable cayó al suelo, en la vivienda se fue la luz y ésta regresó a los tres minutos y es cuando se energizó todo.
Indicó que el barrio apoya a la familia de las víctimas en la denuncia.
“En eso se está (en la denuncia) y no sólo los familiares y el barrio, también el señor Alcalde de Mateare (Mario Acuña), va apoyarnos en esa dirección (en la denuncia) contra Unión Fenosa”, puntualizó Pérez Aguilar.
“Creo que mañana (hoy) vamos a ponernos de acuerdo con los familiares y denunciaríamos el caso, en Ciudad Sandino”, puntualizó Pérez.
HIJO SE SALVÓ
Donaldo Montiel, de 17 años, hijo de María Edith Rivas Martínez, de 48 años, una de las víctimas, fue el único que se salvó.
“La luz se fue y volvió y ahí fue donde mi mamá, mi hermano y mi sobrino quedaron pegados. Ellos me pedían auxilio, yo toqué a mi mamá pero por el campo energizado me tiró contra la pared de la casa que estaba también con energía”, detalló el adolescente.
“Cuando ella estaba recibiendo la carga eléctrica estaba cantando y orando y mi sobrino (Jonathan Vallecillo) me pedía auxilio que le ayudara porque no resistía la carga y mi hermano (Alejandro Montiel Rivas) sólo me quedaba viendo. Ya no hablaba”, señaló Donaldo Montiel.
Montiel sigue narrando la tragedia que le ocurrió a su madre, hermano y sobrino.
Indicó que hoy se reunirá la familia para analizar la denuncia. “Mi familia, mis tíos y yo vamos a demandar a Unión Fenosa”.