Leonardo Gálvez ahora trabaja en la Defensoría Pública. Cuando llegó a esta institución judicial en el año 2000 a realizar sus prácticas procedente de la Universidad Internacional de Integración de América Latina (Unival), lejos estaba de saber la diferencia de lo pasivo que resulta la teoría en las aulas de clases y de lo agitada que puede ser la práctica del derecho en la vida real.
“Definitivamente en la universidad yo no aprendí mucho. Nomás la teoría, pero después de ejercer el Derecho en la práctica me di cuenta de lo importante de involucrarse en la práctica desde que somos estudiantes”, expresó Gálvez.
A nivel nacional, la Defensoría Pública tiene un total de 42 defensores, de los cuales 24 ejercen sus funciones en Managua y el resto en los demás departamentos donde la Defensoría tiene presencia.
“Lo ideal sería que hubiera uno o al menos dos auxiliares (practicantes) por cada defensor, pero lamentablemente tenemos muchas limitaciones materiales y de espacio, apenas tenemos una computadora por cada cuatro defensores, y ahí mismo se tienen que acomodar los auxiliares, por lo cual actualmente sólo tenemos 24 estudiantes”, expresó Rafaela Romero, supervisora del Programa de Pasantías en la Defensoría Pública.
ALGUNAS DEFICIENCIAS
Romero lleva varios años observando el desarrollo de los pasantes al momento que éstos acuden a realizar sus prácticas y ha sido testigo de algunas de las deficiencias que arrastran los estudiantes y se atreve a asegurar que en la mayoría de las universidades existen deficiencias.
“Aquí los muchachos vienen con la base elemental, con conocimientos muy generales del derecho y esto a veces tiene que ver con problemas en la orientación de lectura y de una deficiencia terrible de bibliografía jurídica, tanto en las bibliotecas de los recintos, como a nivel nacional”, indicó Romero.
MALOS EN REDACCIÓN
Una de las debilidades más notorias de los universitarios que llegan a realizar prácticas a la Defensoría Pública, según Romero, es la redacción.
“Aquí es donde muchos fallan bastante, pues ellos quieren siempre un machote, un texto modelo en qué basarse para redactar los escritos que tienen que hacer, y se olvidan de lo importante que es desarrollar un estilo propio a la hora de hacer un escrito dirigido a un juez o a alguna de las partes de un proceso judicial”, comentó Romero.
PRÁCTICAS SON VITALES
Judith Cruz Téllez, estudiante de la Universidad del Valle, asegura que la experiencia que ha adquirido en la Defensoría Pública ha sido muy buena y que está muy lejos de lo que le ha enseñado en la universidad.
Urania Hernández Zepeda y Arelys Palacio, ambas de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-Managua), expresaron que el contacto de los estudiantes con la práctica del Derecho debería ocurrir a partir del segundo año de la carrera y no hasta el final.
RECOMENDACIONES A UNIVERSIDADES
Precisamente entre las recomendaciones que hace a las universidades la supervisora de la Defensoría Pública, están la importancia de que las casas de estudio se preocupen por realizar una “inversión de futuro”.
“Creo que ante la falta de un adecuado material bibliográfico, la internet viene a ser una herramienta de mucha ayuda, por lo cual las universidades deberían pensar en una inversión de futuro, darle a los estudiantes la suficiente introducción a la informática y realizar una continua revisión curricular”, enfatizó Romero.
PRÁCTICAS SON UN DERECHO POR LEY
El reglamento de la ley orgánica del Poder Judicial establece la posibilidad de que los estudiantes de Derecho realicen prácticas profesionales en las diferentes áreas del sistema judicial.
“En esencia son estudiantes de los años superiores de la carrera de Derecho que vienen aquí a hacer prácticas para adquirir experiencia y a colaborar con los defensores públicos”, señaló Romero.
El trabajo de la Defensoría Pública es básicamente de asistencia técnica y jurídica a las personas que son procesadas por algún delito.
Asimismo existe una normativa que establece que los estudiantes deben cumplir 480 horas de práctica en la institución donde son asignados.