Parlacen, ¿viene o se queda?
Martha Solano Martínez
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Temas pendientes

Como puntos en agenda están las reformas al tratado marco del Parlamento Centroamericano, que serán presentadas a los presidentes de los Estados miembros, aunque no se ha especificado el tipo de reformas. Además, tienen pendiente la propuesta de unión aduanera, el acuerdo de asociación con la Unión Europea, y la atención a temas como juventud y violencia intrafamiliar. Según el presidente de la junta directiva, Ciro Cruz, algunos homólogos opinan que “los ex presidentes ya no deben formar parte del Parlacen. Y al mismo tiempo los presidentes de los organismos que conforman la integración centroamericana deberían ser juramentados por el Parlamento Centroamericano”. Entre los alcances se menciona la creación del pasaporte único centroamericano, que se implementó hace dos años. El Parlamento Centroamericano sirve de foro deliberativo para el análisis de los asuntos políticos, económicos, sociales, culturales y de seguridad de los correspondientes Estados. Impulsa, recomienda y orientar los procesos de integración. Está conformado por 20 diputados propietarios y 20 suplentes por cada Estado, los que son electos por sufragio universal. Además, estará integrado por los presidentes y vicepresidentes al concluir su mandato. El período de diputación es de cinco años y pueden ser reelectos. Los diputados del Parlacen no pueden ser funcionarios de organismos internacionales. La junta directiva se elige cada año. La presidencia del Parlacen es ejercida en forma rotativa, según el orden alfabético de los Estados miembros, empezando por el Estado sede del Parlamento, Guatemala. Actualmente la presidencia la posee El Salvador.

Caso Costa Rica

El 14 de enero de 1986, Marco Cerezo Arévalo, durante la toma de posesión de su puesto como Presidente de Guatemala, propuso la creación del Parlamento Centroamericano. Y el 25 de mayo de ese mismo año, todos los presidentes del istmo iniciaron el proceso, seguido de la firma de la Declaración de Esquipulas.
Costa Rica estuvo presente en la negociación para darle forma al Parlamento Centroamericano, pero hasta ahora no se considera un Estado miembro. “Yo soy de la opinión de que Costa Rica sigue pensando que tiene ventajas relativas al mantenerse aislado, pero con el tiempo se está demostrando que esa ventaja se va disipando. Estamos seguros que más temprano que tarde Costa Rica va a entender la importancia de asumir una posición solidaria en relación con los otros países de Centroamérica”, agrega el sandinista Francisco Campbell, diputado al Parlacen, quien a su vez reconoce las diferencias económicas que posee nuestro vecino del sur con respecto a los países del istmo. En la actualidad, Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Panamá y República Dominicana son miembros del Parlacen.

El asesinato de tres diputados salvadoreños ante el Parlamento Centroamericano y cinco policías en Guatemala, llevó a algunas voces a pensar en un cambio de sede del organismo regional. Primero se propuso a Panamá y luego, inesperadamente, el presidente Ortega puso a Nicaragua también entre los destinos posibles

Martes, 19 de febrero. Guatemala. Tres diputados salvadoreños ante el Parlamento Centroamericano (Parlacen) y un policía guatemalteco que les acompañaba son asesinados cerca de Ciudad de Guatemala. La Policía Nacional Civil investiga y detiene a cuatro oficiales que, el 22 febrero, son igualmente “eliminados” en una cárcel de máxima seguridad. Se habla de narcotráfico y crimen organizado.

Dos días después la diputada panameña ante el Parlacen, Mayín Correa, propone que la sede se traslade a Panamá, ya que el resto de países de la región son inseguros.

Sin embargo, el 27 de febrero el diputado sandinista ante el Parlacen, Jacinto Suárez, sale al paso de la propuesta de Correa y dice que el Presidente de Nicaragua, Daniel Ortega Saavedra, ha puesto a la orden el edificio donde funcionó la Casa Presidencial del Gobierno anterior, para que sesionen mientras se aclaran los hechos.

Agradeciendo la oferta de Ortega, la junta directiva y algunos diputados del Parlacen sesionan en Managua. Se rumora el traslado de sede a Nicaragua, pero los parlamentarios dicen estar en “compás de espera”.

SEDE POR TRATADO

Desde sus inicios en 1986, el Tratado Constitutivo del Parlacen estableció que su sede sería Guatemala, y por lo tanto cualquier cambio que se disponga obligaría a reformar el tratado.

Otros organismos regionales han establecido su sede en distintos países del istmo. El Sistema de Integración Centroamericana (SICA) en El Salvador, el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) en Honduras y la Corte Centroamericana de Justicia en Nicaragua.

Debido a que aún no se ha especificado bajo qué condiciones sería dada la ex casa presidencial, el diputado ante la Asamblea Nacional nicaragüense, Francisco Aguirre Sacasa, explica que ese edificio “es un bien del Estado, y un cambio de esa naturaleza tendría que hacerse a través de un tratado o un acuerdo entre la República de Nicaragua como anfitrión y los países miembros del Parlacen”.

En el caso de que el traslado de la sede ocasionara gastos al Estado, la Asamblea Nacional de Nicaragua tendría que discutirlo y aprobarlo. Cabe señalar que el edificio presidencial está valorado en aproximadamente 10 millones de dólares.

“Si la instalación se da en préstamo, es el Presidente (a través de decreto) quien lo aprobaría, y si la da en donación al Parlacen, tiene que ser a través de la Asamblea Nacional”, dice el diputado nicaragüense ante el Parlacen, Eliseo Núñez Morales.

Sin embargo, el analista político Carlos Tünnermann opina que eso no le convendría a Guatemala. “Dañaría la imagen de Guatemala de una manera muy grande. Guatemala también tiene un turismo importante, y no creo que el Gobierno acepte, porque sería aceptar que no es capaz de garantizar la seguridad. Claro que tendrá que aumentar las medidas de seguridad, y ya lo ha dicho”.

Asimismo, el Presidente de El Salvador, Antonio Saca, ha recomendado mantener la calma y esperar a que se aclare el motivo de los asesinatos, para evitar mayores consecuencias.

ALCANCE DEL PARLACEN

Por su naturaleza el Parlacen sólo puede analizar y recomendar sobre asuntos políticos, económicos, sociales y culturales de interés regional. Si los diputados del Parlamento Centroamericano reunieran 76 votos (mayoría calificada) a favor del cambio de sede, lo único que podrían hacer al respecto es recomendar que se realice una Cumbre de Presidentes de los países miembros, para que éstos dicten la última palabra.

Mientras tanto, la sede continúa en Guatemala y la junta directiva ha organizado la agenda de manera que vuelvan ahí hasta en mayo próximo. En marzo sesionarán en Nicaragua y en abril en Panamá.

Durante su estadía en Managua, los diputados centroamericanos se mantuvieron esquivos en cuanto a dar una respuesta concreta. Pero extraoficialmente se dice que la inseguridad es un factor que podría apresurar la propuesta.

El diputado salvadoreño Ciro Cruz, presidente de la junta directiva del Parlacen, reconoce que “las estadísticas demuestran que Nicaragua es uno de los Estados (centroamericanos) con menos índices de violencia, menos porcentajes de delincuencia, y eso es muy positivo”.

“Yo pienso que los países tienen sus momentos de caída. Guatemala es un país muy lindo, hay más de diez millones de habitantes, y serán 50 o cien mil personas las que están poniendo al país en una situación muy difícil. Sin embargo, pienso que Nicaragua nos presta todas las garantías que el Parlacen necesita y puede ser un ejemplo para los demás países”, agrega el diputado Cruz.

¿EN QUÉ BENEFICIA?

No hay certeza sobre lo beneficioso que resultaría el cambio de sede para el nuevo país anfitrión, y en Nicaragua aún no se saben los detalles que generaron la propuesta del presidente Daniel Ortega.

Para el analista político Carlos Tünnermann, Nicaragua obtendría únicamente beneficios simbólicos, tal como sucede con la sede de la Corte Centroamericana de Justicia radicada en nuestro país. Asimismo se podría especular en cuanto a los beneficios económicos que podrían generar los pagos por alojamiento, transporte, posibles nuevos empleos, etc.

El Parlamento Centroamericano funciona con un presupuesto de aproximadamente diez millones de dólares anuales, cubierto con cuotas homogéneas brindadas por cada país miembro, y distribuidos entre los gastos administrativos, salarios y dietas de los diputados.

Cada país aporta anualmente una partida presupuestaria equivalente a 1.7 millones de dólares y Nicaragua recientemente aprobó en el Presupuesto General de la República al rededor de 24 millones de córdobas para ese fin.

Según explica el secretario de Asuntos Parlamentarios del Parlacen, Werner Vargas, cada diputado gana 1,200 dólares mensuales, y recibe un promedio de 2,500 dólares para viáticos y dietas. Pero “si el diputado no asiste a todo el proceso de convocatorias, los días (que se ausente) se le descuentan”, asegura.

En cuanto al personal administrativo que labora en la sede, Vargas dijo que hay unos 75 trabajadores temporales y permanentes, en su mayoría guatemaltecos. En caso de que ocurra el cambio de sede, aún no se precisa qué pasaría con ellos.

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