La Fiscalía costarricense tiene lista la acusación formal contra el ex presidente Rafael Ángel Calderón por los delitos de peculado y corrupción, según informó el organismo.
La acusación se refiere al uso dado a dinero procedente de un préstamo otorgado por Finlandia para la compra de equipo destinado a la Caja del Seguro Social (CCSS).
Junto a Calderón serían acusadas otras seis personas, entre ellas Eliseo Vargas, ex presidente de la CCSS y Walter Reiche, de la empresa farmacéutica Fischel, que figuró como intermediaria para la adquisición de los equipos destinados a la Caja.
El caso fue notificado el viernes pasado por los fiscales de Delitos Económicos, Juan Carlos Cubillo y Juan Carlos Carrillo, quienes solicitaron a la Procuraduría de la República y a las actuales autoridades de la CCSS definir en un plazo de 20 días si desean constituirse en parte querellante del proceso. Luego se hará la acusación ante un juzgado penal.
CALDERÓN PREPARADO
Tras conocer el paso dado por la Fiscalía, Calderón, al mando de Costa Rica entre 1990 y 1994, indicó que lo esperaba para demostrar su inocencia.
Además, sostuvo que pretende dar a conocer todas las irregularidades cometidas en el proceso.
El caso denominado CCSS-Fischel inició en abril del 2004 cuando se reveló que Vargas, ex presidente de la CCSS, habitaba en una lujosa vivienda propiedad de la empresa Fischel.
Unos años antes, durante su gestión como diputado, Vargas fue el gestor de la aprobación de un préstamo del Gobierno de Finlandia para comprar equipos médicos para la Caja.
En total el monto ascendió a 40 millones de dólares y los productos fueron adquiridos al consorcio Instrumentarium Medko Medical, representado en Costa Rica por Fischel.
No obstante, entre las irregularidades halladas se encontró que las compras no respondieron a necesidades de la Caja y que ocho millones del préstamo fueron a parar a manos de firmas locales, funcionarios públicos y políticos como pago de comisiones. Calderón en tanto recibió 520,000 dólares, según la Fiscalía.