El agente policial que permanece en prisión por el asesinato de tres diputados salvadoreños y su chofer en Guatemala involucró ayer a sus ex jefes inmediatos en el crimen y reconoció que vio con vida a los parlamentarios, secuestrados en dos vehículos, informó la prensa local.
El policía detenido Marvin Nazareno Contreras aseguró ante el juez Nery Medina que los autores materiales del crimen fueron sus cuatros compañeros, quienes posteriormente fueron ejecutados en una cárcel de máxima seguridad, 72 horas después de haber sido capturados.
Los diputados ante el Parlamento Centroamericano (Parlacen) y su chofer fueron ejecutados el pasado 19 de febrero en la periferia sureste de la capital.
“Vi a las personas (a los diputados y el conductor); dos estaban en la parte trasera de un vehículo gris, y los otros dos en una camioneta beige, estaban vivos, agachados y con un saco sobre la cabeza”, relató ante el Juez Noveno de Primera Instancia Penal.
Según el agente, el ex jefe de la División del Crimen Organizado de la Policía, Víctor Soto, y el ex subjefe Javier Figueroa, tenía conocimiento del hecho y los agentes asesinados trataron de negociar pero sin ningún resultado.
Figueroa viajó como turista a Costa Rica tras presentar su renuncia, país que abandonó esta semana y supuestamente ahora se encuentra en Venezuela, mientras que Soto permanece en suelo guatemalteco.