El desorden que causan varias cooperativas de transporte colectivo de la ruta Jinotepe-Managua, al mantener paradas ilegales por varios puntos de la ciudad, está dejando serias consecuencias en la terminal Santiago, la cual está a punto de colapsar. Otras unidades que viajan en el corredor interno del departamento también se aparcan en varios puntos.
La terminal nació hace tres años y a la fecha los directivos no han logrado unificar acciones coordinadas con la Policía Nacional, Alcaldía y Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI) para lograr que todas las unidades salgan del mismo lugar.
“VAMOS A CERRAR”
Celso Guerrero, administrador de la terminal Santiago, dijo haber recibido este miércoles un Bando Municipal de la Alcaldía, donde se comprometen a regular el transporte a partir de la fecha.
Guerrero dijo confiar que se cumpla, por cuanto el local que fue acondicionado para 23 bahías sólo es usada por tres cooperativas, de 12 que hay establecidas. Esto los obliga a cerrar, ya que el proyecto no es autosostenible.
Dijo que más del 50 por ciento del transporte está afuera de la terminal. Explicó que se invirtieron 163 mil dólares que se están pagando al banco.
La tercera etapa es pavimentar el terreno en vista que la población se queja del polvo, pero Guerrero afirma que no se podrá, mientras el transporte siga afuera.
“Se les cobra cinco córdobas a los buses pequeños y 10 a los grandes, para dar mantenimiento”, refirió.
El problema también afecta a las únicas cooperativas que usan la parada legal, según sus representantes.
EXIGEN QUE SE APLIQUE LA LEY
Alfredo Bermúdez, presidente de la Cooperativa de Transporte Interurbano del Sur (Cootrisur), pidió a las autoridades correspondientes que se aplique la Ley General del Transporte, (Ley 524), para que se ordene la ciudad.
Bermúdez señaló que estas cooperativas violan la ley y nadie las regula.
Entre las cooperativas que no usan la parada legal señalan a Granma, Codevo, Sapasmapa y Etrasur.
“No sé qué corona tienen estas cooperativas que la Policía Nacional les permite que hagan lo que quieren”, dijo Bermúdez. Advirtió que el desorden los va a llevar a la quiebra, mientras los usuarios no gozan de un servicio diferenciado.
“Con esto también pierde el usuario que se arriesga a viajar en buses que son conducidos por personas muy jóvenes que a veces andan tomados de licor”, señaló.
Por su parte Armando Blanco, presidente de la Cooperativa de Transportes Unidos del Sur, (Cootraus), refirió que los pasajeros abordan las unidades que les salen al paso. Se quejó por cuanto en la entrada de la terminal Santiago la cooperativa Granma ubica sus unidades violentando la ley.
“Éstos simplemente se aparcan allí y una vez listos para salir retroceden hacia el área del semáforo, lo cual es peligroso por un accidente y también es una infracción a la ley, pero ninguna autoridad les multa”, dijo. En la terminal se encuentran dos inspectores del MTI, pero éstos tampoco cumplen su papel, según los quejosos por temor.