Construida en 1920 con diseño colonial, la Biblioteca Pública Fernando Buitrago Morales es considerada por los boaqueños como un “monumento cultural” de “La Ciudad de Dos Pisos”, e inclusive de toda la región central del país.
Diariamente este centro cultural es visitado por más de 200 personas, principalmente estudiantes de los diferentes colegios y escuelas del municipio, quienes asisten en busca de alguna consulta y reforzar sus conocimientos.
La biblioteca está compuesta por una sala general, en la que funciona el área de investigación o servicio interno y el recinto de lectura. El horario de atención es de 8:00 a.m. a 12:00 m. y de 2:00 a 5:00 p.m.
Posee un amplio salón de conferencias, sala de vídeo y computación, aunque no dispone de servicio de internet. Además, tiene una minibiblioteca infantil en el mismo edificio, donde se realizan diferentes actividades como préstamo interno de libros, cajas viajeras, préstamo circulante y extensión cultural todos los viernes, con lectura de cuentos y poesía infantil.
Otros servicios que brinda en el área infantil son las visitas guiadas de niños de preescolar y primer grado, talleres de promoción y animación a la lectura, dirigidos a docentes de primero y tercer grado, según Juana María Rocha, responsable del área infantil de la biblioteca.
La sala de atención a niños y niñas tiene un inventario de mil 500 libros, la mayoría se encuentran deteriorados por el uso diario y porque no existe una estantería cerrada.
Una limitante es la carencia de literatura infantil, “ya los niños se saben de memoria los cuentos que se les leen”, se queja la bibliotecaria.
Las profesoras del CDI Divino Niño Jesús, Salvadora Rodríguez y Mariel González, señalan que para fomentar el interés de los niños en la lectura, los llevan a la biblioteca a escuchar cuentos y charlas sobre diversos temas de interés.
DON FLAVIO, MENTOR
Pastora Urbina López, directora de la biblioteca pública, reseña que ésta fue fundada el 25 de julio de 1979 por un grupo de ocho estudiantes de secundaria de entre 15 y 20 años, encabezados por el poeta Flavio César Tijerino (q.e.p.d.), iniciando con apenas 500 libros, en su mayoría de literatura, donados por la comunidad.
Actualmente cuenta con 11 mil volúmenes y es atendida por el Instituto Nicaragüense de Cultura, a través de la Red Nacional de Bibliotecas Públicas, quienes se encargan de capacitar al personal y proporcionar material bibliográfico.
Aunque la asistencia en su mayoría es de estudiantes de primaria y secundaria, en el local no se cuenta con muchos textos escolares, “ya que no es ese su propósito, la atención es para el público en general”, afirma la directora.
La directora del recinto de consulta e investigación señaló que la Alcaldía les proporciona una ayuda de 1,500 córdobas mensuales para el pago de los servicios básicos, sin embargo, no es suficiente para impulsar actividades de promoción y de mantenimiento del local, ya que el presupuesto es limitado y no disponen de los recursos necesarios.
El historiador boaqueño, Moisés Sotelo Castillo, sugiere que es necesario darle mantenimiento a la biblioteca y velar por el cuido de la hemeroteca, sin embargo, la falta de presupuesto es un obstáculo.
ACTIVIDAD CULTURAL PERMANENTE
Como parte de las actividades de extensión cultural, el personal de la biblioteca realiza todos los viernes a partir las 6:00 p.m. presentaciones de libros, lectura de poesía, exposiciones y charlas de temas variados y de todo tipo.
El doctor Sotelo Castillo califica la actividad cultural de los viernes como “la niña de los ojos de la biblioteca”, donde se presentan poetas, escritores, historiadores, personas de la vida nacional y local.
La persistencia en las presentaciones y exposiciones de los viernes culturales, bautizados con el nombre de “Flavio César Tijerino”, en honor a su fundador y creador del Movimiento Cultural Amigos de la Biblioteca, les ha permitido situarse entre las cuatro mejores del país, por la proyección que se le ha dado al trabajo de extensión cultural, resalta Urbina.
Esperanza Castillo Moreno, miembro del Movimiento Cultural Amigos de la Biblioteca, expresa que en ésta no existe ningún tipo de distinción. “Igual se atiende al niño de tres años como al adulto mayor, todos reciben una atención casi personalizada por parte del personal de la biblioteca”, sostiene.
UN POCO DE HISTORIA
El edificio estilo colonial, perteneció a la familia Morales Marenco, la que al momento del triunfo de la revolución sandinista en 1979 fue intervenida y luego la heredera del inmueble vendió la casa, haciéndole un favor a la cultura de Boaco, sostiene Sotelo Castillo.
Debido al deterioro, en 1997 con apoyo de una cooperante norteamericana, se elaboró y presentó un proyecto para la reparación del edificio, logrando que la Embajada de Japón en Nicaragua donara 64 mil 570 dólares para las mejoras y compra de mobiliarios.
Con una donación de Holanda, equivalente a 4 mil 100 dólares, se equipó la biblioteca con un televisor y un VHS y se compraron los muebles para la sala infantil.