La juez de Distrito de Audiencias de Rivas, Eva Leslie Navarrete, aceptó la acusación de contrabando aduanero que formuló el Ministerio Público en contra del salvadoreño José Ernesto Pineda, quien fue descubierto al momento en que pretendía sacar del país 1 millón 410 dólares que presuntamente serían utilizados para la compra de droga.
Asimismo la Procuraduría General de la República formuló acusación autónoma en contra de Pineda y ésta también fue admitida por la Judicial.
Este miércoles se efectuó la audiencia preliminar de este caso y resolvió que la acusación reunía los requisitos de ley para ser admitida; asimismo decretó que Pineda debería guardar prisión preventiva y fijó para el próximo 29 de marzo la audiencia inicial del proceso.
El pasado domingo a eso de las 6:45 de la tarde, la Policía detuvo a Pineda en el puesto fronterizo de Peñas Blancas, cuando pretendía sacar ilegalmente más de un millón de dólares, que traía ocultos en dos caletas ubicadas en ambos laterales del vehículo (donde irían las puertas traseras).
¿ACOMPAÑADO?
Información brindada por una fuente policial indica que a Pineda se le venía dando seguimiento desde El Salvador y se conoce que el dinero se introdujo en su carro, en un taller (de ese país) del que supuestamente es socio.
La información indica que desde ese país, Pineda y otra persona más abordaron el vehículo, luego ambos se enrumbaron al puesto fronterizo de Las Manos, llegaron a Managua y allí el desconocido se separó.
La fuente refirió que este desconocido se trasladó a Costa Rica (sin que hasta ahora se conozca a través de qué medio lo hizo) para esperar a que Pineda llevara el dinero, sin embargo nunca pudieron juntarse porque este último fue descubierto.
La captura de Pineda se dio gracias a los aparatos de inteligencia que según la fuente “están en su máxima alerta” por dos motivos: para contrarrestar la entrada de droga al país y por la alerta que han causado las amenazas que hace pocos días le hicieron a la primera comisionada Aminta Granera.