El proceso de consultas que realiza la Corte Suprema de Justicia (CSJ) con distintos sectores de la sociedad sobre la penalización del aborto terapéutico está en su fase final. Y aunque no hay un criterio uniforme entre los magistrados sobre el tema, éstos podrían tomar una decisión sin revisar los aspectos científicos, según declaraciones del vicepresidente del Poder Judicial, Rafael Solís.
De acuerdo con Solís, la Corte podría limitarse a decidir si hubo o no violación a la Constitución al derogar el Artículo 65 del Código Penal que establecía el aborto terapéutico y dejar de un lado todas las consideraciones científicas médicas.
Durante la mañana de ayer la Corte Plena escuchó los alegatos de las iglesias católica y evangélica, también de los médicos y abogados que están a favor de la penalización. Esto como parte del procedimiento para resolver un recurso por inconstitucionalidad promovido por distintas organizaciones feministas.
“(…) A simple vista hay una serie de argumentos jurídicos y estoy pensando en voz alta que parece ser, que la Ley 603 no violó la Constitución Política de Nicaragua, pero hay que estudiarlo a fondo. Si esa va a ser la decisión de la Corte, limitarse únicamente a ver si la ley violó o no la Constitución, a lo mejor la sentencia incluso puede salir más rápido”, detalló el magistrado.
Con la comparecencia de este sector , la Corte casi habría culminado las consultas y según Solís después de la próxima semana, los magistrados tratarán de centrarse en elaborar la sentencia.
“Vamos a tratar de pronunciarnos como Sala (Constitucional) primero, elaboramos el proyecto (de sentencia) y como Corte Suprema después, entre abril y mayo”, calculó.
Solís añadió que también tomarán en cuenta los aspectos propios íntimos y de conciencia de cada magistrado. En última instancia cada magistrado falla conforme a su más íntima convicción y más en temas como éste”, manifestó.
El padre Henry Moreno, representante de la Conferencia Episcopal explicó que hicieron una exposición ante los magistrados acompañados de sus argumentos médicos y jurídicos para defender el “derecho natural a la vida”.
“La vida comienza desde el momento en que se juntan el óvulo con el espermatozoide. 23 cromosomas en cada uno juntan 46 para hacer un ser humano. Entonces lo que hay en un vientre es un ser humano porque hay un óvulo fecundado”, opinó el religioso.
En tanto, el doctor Rafael Cabrera, rector del Instituto de Ciencias Médicas, negó que haya necesidad de practicar un aborto en cualquier circunstancia.