Es probable que el Presidente estadounidense, George W. Bush, deje abierta la polémica prisión de Guantánamo, Cuba, durante todo su mandato, dijo la Casa Blanca.
“Lo dudo. No, pienso que no lo hará”, dijo el portavoz Tony Snow al ser interrogado sobre el posible cierre de una prisión que ha minado la imagen internacional de EE.UU y que es el centro de críticas de grupos de derechos humanos.
Snow agregó que la mayoría de los países que tienen ciudadanos detenidos en la base en Cuba no desea que los mismos regresen a su tierra, y trasladarlos a territorio estadounidense puede tener complejas ramificaciones legales.
“Y ya hemos comenzado un procedimiento legal que llevará su tiempo”, explicó Snow en alusión al inicio de los juicios militares para algunos de los 400 detenidos, varios de ellos retenidos desde 2001 tras la invasión de Estados Unidos a Afganistán.
Snow confirmó un informe del diario The New York Times, que indica que el secretario de Defensa, Robert Gates, buscó el cierre de la prisión a fines del 2006, con el argumento de que dañaba la credibilidad de Estados Unidos y que los juicios se verían empañados por su notoriedad.
El diario cita a funcionarios bajo condición de anonimato que indican que Gates presionó en las primeras semanas en el cargo para que los juicios sean trasladados a EE.UU.