Gobierno de EE.UU. dona 138 mil dólares para combatir el mal
A sus 17 años, Melissa trata de superar el trauma provocado por los tres meses en que fue obligada a prostituirse en un bar de Bluefields, adonde fue llevada desde Managua, con engaños de una supuesta oferta de trabajo.
La adolescente permaneció durante tres meses en el bar Cincomentarios, donde las tratantes “la utilizaban para venderla a los hombres”, expresó la directora de la Asociación Casa Alianza, Gretel López. La menor era utilizada, además, para lograr que los hombres consumieran más licor.
Tras huir del bar, en agosto pasado, la menor tenía miedo de denunciar lo ocurrido, pues había sufrido un shock nervioso, según explicó López, al comentar lo duro que ha sido para la joven superar el trauma, “porque obviamente las secuelas siempre quedan”, aseguró.
Ella es una de cinco menores atendidas por Casa Alianza en lo que va del año, luego de ser rescatadas de las manos de tratantes internos. El año pasado el total de casos de menores atendidas por esa organización llegó a doce.
Merardo Solís, funcionario de Casa Alianza, considera que lo peor es que la dueña del bar, Rosario Pineda y Juana González ( la tratante), están prófugas, a pesar de que ambas fueron declaradas culpables por los delitos de proxenetismo, rufianería y trata de personas, por un jurado de conciencia, después de escuchar el impactante relato de la menor.
Según Solís, la dueña del bar fue la única que el pasado 14 de marzo compareció al juicio oral y público, pero escapó antes de que se diera a conocer la sentencia.
La directora de Casa Alianza recordó que muchas menores nicaragüenses también son conducidas a lupanares de Centroamérica, sobre todo Guatemala, El Salvador y Costa Rica.
“El método de engaño es que son contactadas generalmente por personas que viven dentro de su mismo barrio, para no generar miedo a la víctima, eso es parte del enganche. Le empiezan a regalar cosas para que la niña se vaya enamorando y no tenga miedo de la persona que la va a llevar”, explicó López.
Estas personas trasladan a sus víctimas desde Managua a Chinandega, ya en las fronteras las dejan que crucen solas, muchas veces con documentos falsos. Al otro lado de la frontera la espera otra persona, casi siempre una mujer que la lleva hasta el destino final.
Desde el principio la víctima es despojada de su cédula de identidad y cualquier documento que le permita regresar.
PRIORIDAD DE EE.UU.
El embajador de Estados Unidos en Nicaragua, Paul Trivelli, firmó con la Asociación Casa Alianza un convenio de colaboración, por medio del cual el Gobierno de EE.UU., a través del Departamento de Estado, dona 138,320 dólares, para el fortalecimiento de la prevención, atención integral y reinserción social de niños y niñas víctimas de estos delitos.
Trivelli expresó que la prioridad de la política exterior del Gobierno que representa, es terminar con el delito de la trata de personas.
El diplomático recordó que cada año aproximadamente 800 mil personas son traficadas por las fronteras internacionales y obligadas a la explotación tanto laboral como sexual. Cerca del 80 por ciento de las víctimas de trata, son mujeres y niños.
“La trata de personas es una amenaza multidimensional que no conoce fronteras”, expresó Trivelli.