La Cancillería de la República expuso ayer sus argumentos sobre una circular fechada el 20 de marzo, que hiciera llegar a las diferentes misiones diplomáticas y organismos internacionales acreditados en el país, en la que se les informa que “todos los asuntos oficiales de que una misión diplomática esté encargada por el Estado acreditante, han de ser tratados con el Ministerio de Relaciones Exteriores o por conducto de éste”.
Considerando que la estrategia gubernamental ha estado caracterizada por el secretismo y el verticalismo, consultamos a la Cancillería para saber las razones por las cuales, no solamente las dependencias del Poder Ejecutivo estaban sujetas a esta disposición, sino también los otros poderes del Estado.
Al respecto la vocera de la Cancillería, Vilma Aburto, explicó que el Decreto 66-2000 establece que la Dirección de Ceremonial y Protocolo es la fuente de información de las misiones y organismos.
El segundo párrafo establece que “las audiencias, también, podrán ser solicitadas por intermedio de la Dirección General de Política Exterior correspondiente”.
Al consultar a Aburto sobre la inclusión de los demás poderes y entes autónomos, explicó que “la Cancillería es el órgano rector de la política internacional, por tanto ésta debe actuar como interlocutor de todos los poderes del Estado y las misiones diplomáticas”.
“Tanto la Asamblea Nacional como la Corte Suprema de Justicia y otros entes son independientes y autónomos en sus actuaciones como Poder del Estado, pero a la hora de que una misión diplomática quiera una entrevista con sus funcionarios, la Cancillería actúa como canal,” concluyó Aburto.
El catedrático y experto en Derecho Internacional, Norman Miranda, señaló que las disposiciones contenidas en los artículos referidos no obstaculizan la comunicación entre las sedes diplomáticas y los entes gubernamentales, y que por el contrario evita contradicciones o incoherencias entre un Ministerio y otro.
“Eso está dentro de lo normal y yo veo que es mejor en la medida de que antes ocurrían enormes contradicciones que daban una total incoherencia”, afirmó, a la vez que agregó que es lo más idóneo porque “diplomacia quiere decir canal de comunicaciones, y el canal de comunicación propio y habitual es Relaciones Exteriores”.
Embajadores: Ojalá no sea control
El embajador de Panamá, Miguel Lecaro Bárcenas, dijo que la relación entre el cuerpo diplomático y los entes estatales se debe dar a través de la Cancillería, pues “existe una oficina de protocolo del Estado que tramita a nombre de las misiones diplomáticas extranjeras la relación con las otras instancias del Gobierno nacional”.
Sin embargo, mencionó tener conocimiento de que hay algunas Embajadas que lo han calificado como un “mecanismo de control” pero que en el caso de su país incluso han aplicado una medida similar.
Por su parte, el embajador de Estados Unidos, Paul Trivelli, manifestó que “ojalá que una cosa así no resulte ser una medida de control”. Sin embargo, destacó que tienen una “comunicación fluida” con la Cancillería y su representante, Samuel Santos.
En tanto, el director de Comunicaciones del PNUD en Nicaragua, Walter Lacayo, confirmó que recibieron la circular de la Cancillería, sin embargo dijo que no es la primera vez, y recordó que recibieron una similar durante los gobiernos de Arnoldo Alemán y Enrique Bolaños.