Un estudio sobre la rentabilidad comercial que ofrece la siembra y producción de la canela realizado por estudiantes de la Universidad Nacional Agraria (UNA), revela que Nicaragua solamente produce un diez por ciento del total de la canela que se consume en el país.
Mientras tanto, el 90 por ciento del consumo es importado de otros países de la región centroamericana.
El diagnóstico estuvo enfocado en identificar las bondades comerciales y de producción que exige la siembra de la canela en Nicaragua.
El docente Noel Tórrez, encargado de coordinar el proyecto señaló que el estudio de entrada indica que en el mercado nacional existe una alta demanda de ese producto.
No obstante debido a su baja producción Nicaragua se ve obligada a importarla.
Eso, según Tórrez, responde a la falta de una cultura de siembra del producto y al desconocimiento de los productores acerca de las ventajas que tiene ofertarla en el mercado nacional.
Guatemala y Costa Rica son los dos mercados donde Nicaragua adquiere la mayor cantidad de canela, cuyo valor por quintal tiene un costo aproximado de 7,000 córdobas.
SIN APOYO TÉCNICO
El catedrático agregó que el reducido sector que se ocupa de la producción de canela, tiene “significativas” dificultades técnicas y financieras para potenciar al máximo la siembra de la especie.
Entre los obstáculos que mencionó destacan la falta de un programa financiero a pequeños productores, que les permita acondicionar las zonas de cultivo con más herramientas tecnológicas.
Con respecto a los costos de producción, Noel Tórrez, refirió que se requiere de al menos 600 dólares para sembrar una manzana de tierra, de la cual se logra en concepto de ganancia un 60 por ciento más de lo invertido en la producción.
Otra de las ventajas que ofrece el cultivo, añadió, es que su producción es “amigable” con el medio ambiente. Aunque no entró en detalles al respecto.
A juicio de Tórrez, para sacarle provecho a la canela, el agricultor requiere de un “excelente” conocimiento sobre el método de extracción de la corteza de la planta y del proceso de transformación de cara a su comercialización.
MÁS BONDADES
En Nicaragua el consumo de canela es común en la mesa de los hogares nicaragüenses, en especial en los postres, dulces y otros alimentos.
Su uso no sólo se limita a darle un sabroso y aromático sabor a los alimentos, pues también se emplea como método medicinal, sobre todo contra el catarro crónico y la artritis, entre otros.
La canela, según expertos, data desde la llegada de los españoles quienes se la vendían a los indígenas a cambio de riquezas naturales de la región.
La canela es cultivada de forma empírica y artesanal en Carazo, Nueva Guinea, en algunas zonas de Matagalpa, Río San Juan y El Rama.
Tórrez recordó que las personas que se dedican a esa labor lo hacen con fines de sobrevivencia y no con una visión comercial, debido a las limitaciones financieras y tecnológicas que tienen.
Por esta razón siembran la canela a baja escala, aunque las zonas descritas son aptas para “explotarla” a gran escala, apuntó Tórrez.