Managua
04:03 pm
03.05.07
Regístrese gratis aquí  |  Administre su perfil de usuario  |   
Portada
Última Hora
Política
Nacionales
Economía
Campo & Agro
Regionales
Editorial
Deportes
Sucesos
Internacionales
Opinión
Revista
Vida Social
Cartas al Director
Caricaturas
Agenda de Eventos
Eventos Empresariales
Tecnología
Religión y Fe
Mosaico
Entrevista
Enfoque
Hablemos del Idioma
Noticias >> Hablemos del Idioma
Conciencia o Consciencia
A veces se puede escribir de una forma, pero hay ocasiones en que no es admisible
Inés Izquierdo Miller
revista@laprensa.com.ni

Hace ya varios días el colega Miguel Bolaños Garay me mandó un comentario sobre la palabra conciencia. La respuesta la di en el Chat del Idioma, pero como me parece de interés general la ofrezco ahora para los lectores de la edición escrita.

“Estimada Inés: Me llama la atención las derivaciones de la palabra conciencia porque veo que se escribe por ejemplo ‘de forma inconSciente’, agregándole esa letra S entre la N y la C. ¿Por qué eso, si la génesis viene de Conciencia, sin S?”

Miguel, si nos remitimos al Diccionario Panhispánico de Dudas (DPD) la palabra conciencia dice: “Los términos conciencia y consciencia no son intercambiables en todos los contextos. En sentido moral, como ‘capacidad de distinguir entre el bien y el mal’, sólo se usa la forma conciencia: «Mi conciencia fue la más cruel de mis jueces... ¡nunca me perdonó!» (Olivera Enfermera [Méx. 1991]); con este sentido forma parte de numerosas locuciones: como tener mala conciencia, remorderle [a alguien] la conciencia, no tener conciencia (‘no tener escrúpulos’), tener cargo de conciencia, etc”.

Sin embargo en esta misma definición el DPD añade que “Con el sentido general de ‘percepción o conocimiento’, se usan ambas formas, (con y sin S) aunque normalmente se prefiere la grafía más simple: «Tengo conciencia de mis limitaciones»”. Es errónea la forma conciencia usada a veces en el habla popular.

El adjetivo correspondiente, en todos los casos, es consciente, y su antónimo, inconsciente. No son correctas las formas conciente ni inconciente. El adjetivo consciente se construye con el verbo estar cuando significa “que no se ha perdido el conocimiento”: «Su vida no corre peligro y está consciente, según el parte médico» (Vanguardia); y con el verbo ser cuando significa “saber algo o tener conciencia de ello”: «Rivas [...] es consciente de que en la cita olímpica estarán los mejores», no obstante, en el español americano no es infrecuente, en este caso, el uso de estar: «Está consciente de que tendrá que trabajar duro».

El verbo correspondiente (“hacer que [alguien] sea consciente de algo”) es concienciar (no concienzar), y se acentúa como anunciar: «Se conciencia a los padres del estado de su hijo» (Mundo); en América se usa también la forma concientizar: «¡Aquí necesitamos gente como ustedes para concientizar al pueblo!» Los sustantivos son, respectivamente, concienciación y concientización.

Espero que quedemos claros, al respecto, creo que debemos concientizar sobre el uso correcto de esta palabra y colocar la S sólo cuando sea necesario. Una vez un lector llamado Maynor Xavier Cruz Cruz me dijo una frase que me gustó mucho y que hoy usaré para ilustrar la importancia del buen uso del idioma, él afirmó que “un escrito lleno de mala ortografía es para mí como ropa fina llena de manchas”, a nadie le gusta usar una ropa buena llena de manchas y sucia. De la misma manera no debemos cometer errores de ortografía y redacción porque manchan, empañan el prestigio de nuestra lengua.

Noticias Servicios Suplementos Especiales Publicidad Enlaces
Mapa del Sitio Nicas en el Exterior Contactos Ayuda
© LA PRENSA 2006 Aviso legal Política de privacidad Consultas y Sugerencias
Manual de Estilo de LA PRENSA
Fotorreportajes
Festival de Poesía de Granada 2007
Sucesos del 2006: Nicaragua
Búsqueda