El secretismo y la centralización de la información, el manejo del presupuesto publicitario estatal a través del Consejo de Comunicación presidido por la primera dama, Rosario Murillo, la no aprobación de la Ley de Acceso a la Información Pública y los ataques verbales del Presidente de la República, Daniel Ortega, contra algunos medios, son señales de que la libertad de prensa en Nicaragua está en peligro.
En ocasión del Día Mundial de la Libertad de Prensa, diferentes sectores sociales y políticos reflexionan sobre este derecho humano fundamental estatuido en el artículo 19 de la Declaración Universal de Derechos Humanos, y ratificado por Nicaragua en la Constitución de la República.
Cristiana Chamorro, del consejo directivo de la Fundación Violeta Barrios, advirtió que “frente a la nueva situación que tenemos hay toda una intención de revertir la construcción de la cultura democrática”.
Chamorro advirtió que al final las intenciones del Gobierno sandinista “no van a tener el lugar que se pretende” porque los ciudadanos nicaragüenses tienen una alta conciencia de su derecho a la libertad de expresión y de estar informados.
Resaltó que dentro del mismo Gobierno se ha visto a algunos funcionarios defendiendo estos derechos. En este sentido recordó que la ex ministra de Cultura, Margine Gutiérrez, fue destituida por apelar a su derecho a expresarse.
Retraso preocupante
Chamorro advirtió que es preocupante el retraso que ha tenido la aprobación de la Ley de Acceso a la Información Pública y las intenciones del Poder Legislativo de poner cortapisas a la libertad de expresión, en referencia a las mociones presentadas por algunos diputados al dictamen.
En el programa Primera Plana de LA PRENSA y Canal 2, en el que participaron los periodistas Adolfo Pastrán y Carlos Salgado, ambos periodistas coincidieron en que la libertad de expresión y de prensa ha sido restringida por todos los gobiernos que han regido a Nicaragua.
Sin embargo, también señalaron la presión que ejercen los empresarios a través de los anuncios, que para muchos medios de comunicación pequeños es una censura directa .
En cuanto al desempeño comunicativo del Gobierno, Salgado opina que no hay una política de comunicación definida. Por su parte, Pastrán comentó que la política comunicativa del Gobierno es "lograr que se diga en los medios lo que ellos quieren".