El bebé Ángel Centeno Rodríguez, quien a 11 días de nacido fue atacado por un cerdo, se aferra a la vida. Ayer médicos del Hospital Fernando Vélez Paiz aseguraron que el pequeño está fuera de peligro.
“El niño está mucho mejor de salud, ya no hay peligro de que muera, sin embargo, tiene algunas lesiones graves que esperamos evolucionen bien”, afirmó la doctora Alina Salinas Uriarte, subdirectora del Hospital Fernando Vélez Paiz.
El infante fue atacado por el animal la tarde del pasado lunes 30 de abril, cuando dormía en una cama en su casa de habitación, ubicada en el barrio Los Martínez.
Médicos de ese centro hospitalario han retirado el ventilador artificial que ayudaba a respirar al infante.
“El ventilador estaba conectado directamente al pulmón y esto le permitía al niño respirar, pero con la mejoría ahora puede hacerlo sólo con una cámara cefálica, que es una cajita donde se le mete la cabeza al niño y se le conecta un tubo que le proporciona oxígeno a flujo libre”, explicó Salinas.
Producto del ataque del animal, el niño resultó con la mandíbula y la oreja derecha desprendida, raspones superficiales en el antebrazo izquierdo, manos, pierna izquierda y laceraciones en la parte interna de la boca.
HERIDAS SIN CICATRIZAR
La subdirectora del hospital aseveró que la especialista maxilofacial, Lilliet Palma, descartó que el menor tuviera trauma en la mandíbula y la cabeza.
“Lo que presentaba el niño eran traumas musculares en la quijada, tenía un desgarro muscular en algunas partes del cuerpo, pero la maxilofacial le suturó las heridas”, explicó Salinas.
La doctora dijo que las heridas en el cuerpo del infante no han cicatrizado, por lo que aún se corre el riesgo de que puedan infectarse. Los médicos continúan aplicándole al menor antibióticos.
Salinas manifestó que al niño le reimplantaron la oreja derecha, pero las heridas que tiene en la misma aún no han sanado, no obstante, esperan que éste no la pierda.
El niño ya está siendo alimentado a través de un tubo con la leche materna de la madre.
MALAS COSTUMBRES
María Cruz, responsable del Departamento de Trabajo Social del Hospital Vélez Paiz, dijo que la familia del niño acostumbraba a interactuar con los animales de la vivienda.
“No creo que los familiares del niño hayan acostumbrado al cerdo a subir a la cama de éste, me parece más bien que fue iniciativa del animal haber llegado hasta donde estaba el niño y llama la atención que el menor acababa de ser amamantado”, indicó Cruz.
La trabajadora social aseguró que reportaron el caso a la Policía del Distrito Dos para que indague más sobre cómo ocurrieron los hechos.
El comisionado José Dolmus, segundo jefe de la segunda delegación policial, afirmó que todo ocurrió por un accidente y no hubo negligencia por parte de los padres del infante.
La psicóloga María Alfaro, del Hospital Vélez Paiz, aseveró que la madre del niño, Miriam Rodríguez, de 24 años, está recibiendo asistencia sicológica para que aprenda a cuidar mejor a sus hijos.