Presidente de la República dice ahora que se puede aprovechar la caña de azúcar para la producción de etanol
Wendy Álvarez Hidalgo
El Presidente de la República, Daniel Ortega, admitió ayer que está a favor de la producción de etanol que podrían usar los nicaragüenses en sus vehículos a través de una mezcla con gasolina.
“Consideramos que el trabajo de la caña (de azúcar) es rentable. No atenta contra un producto como el maíz. Tenemos que incorporar el etanol en Nicaragua para mezclarlo con la gasolina y que ayude a enfrentar el problema del combustible”, admitió Ortega.
Con ello, el presidente Ortega cambió su posición sobre el tema, ya que hasta ahora se había sumado a las críticas contra la producción de etanol, lanzadas por su colega de Venezuela, Hugo Chávez.
En semanas anteriores Ortega había expresado su desacuerdo con la producción masiva de etanol, porque consideraba que promovía el monocultivo.
RECOMIENDA EQUILIBRIO
Entre tanto dos organismos del sistema de Naciones Unidas recomendaron que, los países que se lancen a la producción de biocombustibles en Latinoamérica, deben crear políticas gubernamentales que garanticen la seguridad alimentaria, la protección del medio ambiente y la participación de los pequeños productores en el proceso.
El estudio estuvo a cargo de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y contó con el apoyo de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe de las Naciones Unidas (CEPAL).
El propósito del estudio, cuyo resumen fue enviado a LA PRENSA, fue conocer el posible impacto que tendría el desarrollo de la producción de biocombustibles en los sectores más pobres.
La investigación se realizó a solicitud del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, de Brasil, el mayor productor mundial de etanol.
Las producción de biocombustibles, a base de maíz y de caña de azúcar principalmente, se ha convertido en una alternativa frente al incremento de los precios del petróleo a nivel internacional.
Nicaragua se ha sumado a la producción y exportación de etanol, a través del Grupo Pellas. También se está impulsando un programa nacional de producción de biodiesel a partir de la palma africana.
El programa es impulsado por el Ministerio Agropecuario y Forestal (Magfor) en conjunto con el IICA. Contempla la siembra de palma africana en 200 mil hectáreas de tierra, de casi un millón de hectáreas deforestadas en la zona caribe nicaragüense.