Los grandes actores de la Organización Mundial del Comercio (OMC) volverán a intentar desbloquear esta semana, en reuniones en París y Bruselas, las negociaciones sobre la liberalización del comercio mundial, estancadas desde hace varios meses.
Reunidos en París para la cumbre anual de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), los ministros de Economía o Comercio de 30 países miembros de la OMC celebrarán el miércoles una reunión “mini-ministerial”.
El jueves y viernes próximos se encontrarán en Bruselas los cuatro principales negociadores de la OMC: el comisario Peter Mandelson, por la Unión Europea, la representante de comercio de Estados Unidos, Susan Schwab, el canciller brasileño Celso Amorim y el ministro indio de Comercio, Kamal Nath.
Las negociaciones de la Ronda de Doha, comenzadas en 2001 pero fueron congeladas en julio del 2006, siguen paralizadas por las divergencias sobre temas agrícolas.
Para reactivarlas, el negociador de la OMC encargado de agricultura, Crawford Falconer, libró a fines de abril a una “provocación”, al poner cifras sobre la mesa.
Su texto de compromiso propone que Estados Unidos reduzca a menos de “19,000 millones” de dólares las subvenciones otorgadas a sus agricultores y que la Unión Europea disminuya entre un 65 y un 80 por ciento sus derechos de aduana más elevados.
Pese a las muy tibias reacciones a estas propuestas, el director general de la OMC, Pascal Lamy, habló de una “atenuación de las divergencias” entre las partes.
Países emergentes buscan que los países ricos reduzcan las ayudas, conocidas como subsidios, que otorgan a sus productores, lo que reducen la competitividad de los productores de países agropecuarios.