Ex jefe señala a tres ex generales del Ejército de Colombia, de ser colaboradores
Al menos tres antiguos generales del Ejército fueron nombrados el martes por un ex comandante paramilitar por haber coordinado o dirigido operaciones con las milicias de extrema derecha en su campaña que implicó brutales crímenes contra la humanidad, según versiones de asistentes a la audiencia judicial.
Iván Cepeda, dirigente del Movimiento de Víctimas de grupos paramilitares, informó a la AP que Salvatore Mancuso, un prominente ex jefe paramilitar, “ha comenzado (su confesión) con los militares y ha señalado varios nombres importantes”.
En su calidad de representante de víctimas del paramilitarismo tiene acceso a la audiencia de Mancuso, restringida para la prensa.
Según Cepeda, Mancuso nombró a los ex generales Martín Carreño, Rito Alejo del Río e Iván Ramírez. “Con todos ellos dijo que sostuvo reuniones o que realizó operaciones conjuntas”, describió.
“Con Carreño habló de operaciones que fueron realizadas conjuntamente en el departamento de Córdoba y Carepa” y un puñado de reuniones sostenidas con Del Río y Ramírez ocurrieron “con el objetivo de planificar la expansión del paramilitarismo en el norte de Colombia”, expresó el entrevistado.
Luego, el paramilitar mencionó media docena de manuales creados por las Fuerzas Armadas conteniendo las operaciones e instrucciones de operación que regían a las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), indicó la fuente.
“No pueden haber afirmaciones de tal gravedad sin que se produzcan capturas y procesos de investigación contra los militares mencionados”, expresó Cepeda.
Mancuso dijo en la vista judicial en Medellín que él es “una prueba fehaciente” del paramilitarismo de Estado en su país.
El paramilitarismo en Colombia “es una política de Estado”, sostuvo Mancuso, de acuerdo a otro testigo citado por EFE, el presidente de la Red Nacional de Iniciativas por la Paz y contra la Guerra (Redepaz), Carlos Iván Lopera.
El general retirado Carreño dijo a la AP que el ex jefe paramilitar miente, lo cual puede ser “una venganza de Mancuso porque me dediqué a atacar a los paramilitares permanentemente”.
Admitió que lo conoció, pero “era un ciudadano normal” y no era buscado por la justicia, pero “nunca patrullé con él ni lo llevé en helicóptero”.
Los tres mencionados están retirados de la vida militar. Los otros dos no estuvieron disponibles para comentar.
Mancuso fue recibido en las instalaciones judiciales de Medellín, la segunda ciudad en importancia de Colombia a 250 kilómetros al noroeste de la capital, por un centenar de manifestantes que le corearon “asesino, asesino”.
En la escalinata a la entrada principal de la Corte colocaron más de 60 fotos de sus familiares asesinados o desaparecidos por esos escuadrones de extrema derecha.