Jacques Chirac instó ayer a sus compatriotas a seguir “siempre unidos y solidarios” y a confiar en el futuro, en una breve y solemne despedida radio-televisada, antes de entregar hoy la Presidencia de Francia a su sucesor, Nicolas Sarkozy.
“En la unión, en el respeto de nuestra diversidad y de nuestros valores, podemos nutrir todas las ambiciones”, dijo el jefe de Estado saliente, que, a los 74 años, se va con el “orgullo del deber cumplido” y una “gran confianza en el futuro de Francia”.
Con una vista del jardín del Elíseo a sus espaldas y junto a las banderas de Francia y la Unión Europea, el que ha presidido Francia en los últimos 12 años baja el telón sobre más de cuatro años en la política sin aparente nostalgia.
“Sé que el nuevo presidente de la República, Nicolas Sarkozy, tendrá empeño en conducir nuestro país hacia adelante en los caminos del futuro”, dijo.