A la fecha sólo el Gobierno apuesta a que Nicaragua, a como va, mostrará un nivel satisfactorio en términos de crecimiento económico en el 2007.
La Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides), indicó a LA PRENSA que se vive una “incertidumbre” política y económica en el país por la falta de políticas claras gubernamentales, que de mantenerse incidiría en que la economía nicaragüense no crezca ni un 3.5 por ciento al final de año.
Sin embargo el titular del Banco Central de Nicaragua (BCN), Antenor Rosales, descartó ayer la estimación de Funides y advirtió que pronostican un crecimiento económico del 4.2 por ciento.
Funides en su Informe de Coyuntura Económica del Primer Trimestre del 2007 apuntó que el Índice Mensual de la Actividad Económica (IMAE) muestra a febrero del presente año “un cierto repunte”, especialmente en sectores como el financiero, sector industrial, transporte y comunicaciones y en el Gobierno.
“Pero (a pesar de eso) pareciera muy difícil alcanzar la meta de crecimiento de un 4.2 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) establecida en el Presupuesto del 2007”, refirió el informe.
Eso debido en parte a “la desaceleración en la construcción, los efectos de la caída de la producción de café, el menor crecimiento en el crédito, la volatilidad de la inversión, la posibilidad de un menor crecimiento en las remesas y cierta incertidumbre sobre la política económica de la nueva administración (gubernamental)”.
El director ejecutivo de Funides, Javier Argüello, también confirmó que la “incertidumbre política” podría incidir en un bajo crecimiento económico pues no se sabe a ciencia cierta hacia qué tipo de reglas y qué rumbo lleva el Gobierno.
En ese sentido el economista de Funides, Luis Alaniz, advirtió que en el sector financiero están observando que el aumento en las tasas de interés pasivas no está siendo suficientemente alto para dar un mayor aliento a los depósitos del público en los bancos.
De acuerdo al estudio de Funides, la tasa descrita pasó de 4.9 por ciento en el 2006 a 6.4 por ciento en el 2007.
“Es decir, con esa tasa pasiva debería beneficiarse el crédito pero vemos que ha habido una contracción, especialmente en el sector industrial... por la inestabilidad política, la situación es anómala y tratar de predecir si va a continuar o no es difícil, sólo podemos advertir que si se mantiene habría problemas”, expuso Argüello.
El funcionario añadió que “por un lado si hay tasas bajas habría fuga de capitales y si no se aperturan los préstamos para el sector productivo habría una baja en la inversión y una desaceleración en el crecimiento económico”.
Según datos del BCN la cartera de créditos a febrero del 2006 fue de 24,002 millones de córdobas. De éstos 10.1 por ciento se distribuyeron en el sector industrial.
OTRO PEGÓN: LA INFLACIÓN
En tanto a febrero del 2007 la cartera fue de 31,210 millones de córdobas, de los cuales el nueve por ciento se colocó en el sector en mención.
Alaniz explicó que eso se debe a que ese tipo de crédito es el mas volátil de todos. “Y bueno la gente no quiere embarcarse en proyectos industriales cuando existe inestabilidad política en el país”, argumentó.
En cuanto a indicadores como la inflación Funides apuntó, en el informe, que la tasa de inflación anual a marzo del 2007 fue de 9.3 por ciento, lo que significó una reducción de 0.9 puntos porcentuales con respecto al mismo período del 2006. “Pero (el Gobierno) proyecta una inflación menor a la que estamos viendo (a final de año) que es del siete por ciento”, destacó el director de Estudios Económicos y Sociales de Funides, Luis Ángel Hernández.
El índice de inflación va a depender en parte del comportamiento que muestre el precio internacional del petróleo, pues entre más aumente más incidiría en el incremento en el nivel de precios de bienes y servicios.
A lo anterior, Hernández sumó el comportamiento de los flujos de cooperación. “Hay un menor flujo de donaciones y préstamos en el primer trimestre del 2007 en comparación al mismo período del 2006 y eso si sigue implicaría una menor inversión pública, menos empleo y menos crecimiento”, apuntó.
Manifestó que el poco flujo de la cooperación obedece en gran medida a la falta del cumplimiento del Gobierno con pre requisitos con los donantes y a la falta de un programa económico con el Fondo Monetario Internacional (FMI).