La reforma al sistema de pensiones que permita contrarrestar el colapso de éste en un plazo fatal de quince años, será hasta el 2008 ó 2009, cuando el Gobierno logre consensuar una propuesta con trabajadores y empleadores, según confirmó ayer el presidente del Banco Central de Nicaragua (BCN), Antenor Rosales.
La propuesta de una reforma al sistema es una de las peticiones realizadas por el Fondo Monetario Internacional (FMI), a Nicaragua.
Rosales ofreció ayer una conferencia de prensa para ofrecer detalles sobre la visita de la misión técnica del FMI, que se marchó el jueves de la semana pasada y regresará el próximo 11 de junio para continuar las pláticas con el Gobierno, fecha en la que afinarían las negociaciones para lograr un programa económico con el organismo que duraría los próximos tres años.
El presidente del BCN señaló que en los próximos dos años harán “los cambios que posibiliten resolver el problema estructural de pensiones en Nicaragua”, con el consenso de los sectores involucrados.
UNA BOMBA DE TIEMPO
El sistema del Seguro Social nicaragüense sufre de un creciente déficit en el financiamiento de pensiones que si no se resuelve, colapsaría al Instituto Nicaragüense de Seguro Social (INSS) en los próximos quince años, según reconoció recientemente el actual director de la institución, Roberto López.
El INSS, que contaba a finales del 2006 con 965 mil 985 asegurados, pensionados o jubilados, contaba también entonces con una reserva de 5 millones 800 mil córdobas.
Sin embargo, se estimaba que el monto ideal que debería conservar el Instituto rondaba los 34 mil millones de córdobas, es decir que ya padecía un déficit de más de 28 mil millones de dólares, que al 2023 sería más alto y ahogaría a la institución.
Un problema que recibe el nombre de “déficit actuarial”, debido a que para esa fecha se registraría un alto número de jubilados a quienes la institución no podría responder.
NO A REFORMAS
Rosales sostuvo que el Gobierno hará una propuesta “más desarrollada” al FMI para resolver este déficit en el sistema de pensiones, como parte de una agenda complementaria con el organismo internacional.
La semana pasada, Bayardo Arce, asesor económico del presidente Daniel Ortega, afirmó que “el FMI ha planteado, y nosotros compartimos con ellos, que hay un problema a resolver con la seguridad social”.
La Coordinadora Civil, que reúne a unas 30 organizaciones sociales del país, ha denunciado que supuestamente la propuesta del FMI para solucionar el déficit del seguro social pasaría por implementar “reformas paramétricas drásticas” en la Seguridad Social.
Pero Rosales aseguró que no se han planteado tales reformas.
Según explicó recientemente a LA PRENSA el economista de la Coordinadora Civil, Adolfo Acevedo, estas reformas de los parámetros del seguro social consistirían en aumentar la tasa de cotización a los asegurados, elevar la edad de jubilación (de 60 a 65 años), aumentar los años de cotización para el reclamo del seguro y reducir el porcentaje del último salario percibido que las personas en retiro reciben de jubilación.
LA PROPUESTA AL FMI
Rosales detalló que la propuesta presentada por el Gobierno al FMI tiene por metas fundamentales la generación de riqueza y reducción de la pobreza, con lo cual el FMI coincide, según un comunicado emitido por la misión.
Añadió que el plan está compuesto por políticas y acciones fiscales, monetarias y sociales para alcanzar estas metas.
Según el funcionario, algunas de estas políticas incorporadas en el programa son: incluir políticas sociales de naturaleza productiva, no asistencial; la gratuidad de la educación y la salud, y el mejoramiento de servicios básicos, como el agua potable.
Rosales agregó que otros de los aspectos de la agenda complementaria que manejarían con el FMI son un compromiso con la responsabilidad fiscal en la administración pública y la descentralización de los gobiernos municipales.