La conmemoración del vigésimo aniversario de la firma del acuerdo Esquipulas II, que allanó el camino para pacificar Centroamérica, divide a los presidentes de Costa Rica y Nicaragua, Óscar Arias y Daniel Ortega, respectivamente, protagonistas de excepción de aquella época.
Las diferencias entre Arias y Ortega surgieron en el marco de una reunión privada sostenida tras la celebración de la II Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de los países del Caribe (Caricom) y los del Sistema de Integración Centroamericana (SICA), el pasado fin de semana en Belice, revela este martes el diario Siglo Veintiuno.
El mandatario costarricense había anunciado antes de la reunión los planes de la Fundación Arias para conmemorar el aniversario de la firma del convenio, actividades que se prevé se realizarán en San José, Costa Rica, y a las que el Presidente de Guatemala, Óscar Berger, se comprometió a asistir.
Sin embargo, Ortega, luego de pedir que en la agenda de la reunión se incluyera la discusión del tema, consideró que la conmemoración debía realizarse en Esquipulas, Guatemala (Este), con actos de celebración de alto nivel y en la que debían participar los cinco presidentes del istmo.
Según el diario, cuyo enviado especial tuvo acceso a dicha reunión, Berger aceptó la propuesta de Ortega, pero advirtió de los preparativos que se realizaban en Costa Rica entorno al tema.
FESTEJO EN DOS LADOS
En una decisión salomónica, el mandatario guatemalteco propuso que la conmemoración se iniciara en Esquipulas (Guatemala) a eso de las 16H00 GMT, para luego trasladarse a Costa Rica, donde concluiría el festejo.
Esta propuesta fue avalada por los mandatarios de Honduras, Manuel Zelaya, y de El Salvador, Antonio Saca, quien incluso ofreció un avión para trasladar a los cinco presidentes de un país a otro, ante lo que Arias manifestó que tenía que consultar con la fundación si era factible un cambio en la agenda.
El acuerdo de Esquipulas II fue signado, además de Arias y Ortega, por los entonces presidentes de Guatemala, Vinicio Cerezo; Honduras, José Azcona Hoyo, y El Salvador, Napoleón Duarte, el 7 de agosto de 1987.
A su regreso a Nicaragua, Ortega no habló sobre este incidente en la cumbre de Belice.