Aunque el maíz es uno de los granos más utilizados para alimentar a las aves, la producción de alimento a base de derivados vegetales y de animal se ha convertido en una alternativa para los avicultores del mundo.
Esto como consecuencia, en parte, del alza del precio del maíz a nivel internacional, afirmó el veterinario uruguayo Ronald Trenchihn, durante un seminario que esta semana impartió en Managua a productores avícolas de Nicaragua.
Ronald señaló que, entre los nuevos productos para elaborar alimentos de origen animal, están los concentrados a base de huesos de pescado y de reses.
En la etapa de procesamiento el hueso es sometido a altas temperaturas al ser cocido en una olla. Posterior se le extrae la grasa y luego es molino.
Otra de las alternativas es la elaboración de concentrados a base de girasol y cascarrilla de arroz y de frijol.
Con respecto al concentrado a base de frijol, el especialista señaló que el grano debe también ser sometido a altas temperaturas, debido a que contiene alimentos antinutricionales para las aves.
Trenchihn señaló que estas alternativas alimenticias para las aves contienen todos los nutrientes que requieren estos animales.
TAMBIÉN LA YUCA
Una de las alternativas que están empleando los avicultores del país para alimentar a las aves es la elaboración de un concentrado a base de yuca, la cual secan y posteriormente muelen y mezclan con maíz, indicó Silvio Gutiérrez, avicultor de San Rafael del Sur, Managua.
Asimismo, han reorganizado los horarios de alimentación de las aves, según comentó Silvio Gutiérrez avicultor del país.
Por ejemplo, dicen que a las aves se le debe dar de comer dos veces al día, pero nunca al mediodía.
Explicó que al mediodía no es recomendable, pues en este tiempo las aves tienen más energía.
FAO TAMBIÉN HACE SUGERENCIAS
La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), a través de un informe, también sugiere alimentar a las aves con otros productos alternativos.
Los alimentos que se pueden utilizar como fuentes de energía son principalmente los granos de cereales (sorgo, arroz y cebada).
También se pueden utilizar subproductos como el salvado de maíz, de trigo o pulido de arroz, aunque su empleo debe ser limitado, por contener mucha fibra.