Tras 90 días de discusiones la Comisión Nacional de Salario Mínimo aprobó ayer un incremento del 18 por ciento en el salario mínimo, el más alto en las últimas tres décadas.
El ajuste sólo contó con la firma del Ejecutivo y de sindicatos progubernamentales como el Frente Nacional de Trabajadores (FNT), gremio que se jactó del logro salarial pese a que había demandado un incremento del 25 por ciento.
El Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep) y sindicatos del Congreso Permanente de Trabajadores (CPT), opositor al Poder Ejecutivo, molestos rechazaron el aumento.
El Cosep adujo que no podrán sostenerlo. Mientras el CPT argumentó que la titular del Ministerio del Trabajo (Mitrab), Jeannette Chávez, no les permitió firmar el acta de acuerdo salarial señalando que no está permitido plantear un voto razonado en el mismo.
El ajuste descrito, de acuerdo a Chávez, entrará en vigencia hasta el próximo primero de junio y beneficiará a unos 110 mil trabajadores a nivel nacional.
De éstos, 6,000 asalariados están concentrados en el sector público. El resto está en el sector privado.
El secretario general del Ministerio de Hacienda y Crédito Público (MHCP), Iván Acosta, precisó a LA PRENSA que el Gobierno desembolsará alrededor de 15 millones de córdobas para sostener el incremento.
“Ese dinero saldrá del ahorro que se tiene con la reducción de los megasalarios y de los presupuestos propios de los ministerios”, aclaró.
José Adán Aguerri, representante del Cosep ante la Comisión de Salario Mínimo, conformada por el Gobierno, sindicatos y empresarios, expuso por su parte que no han calculado cuánto tendrán que desembolsar para garantizar el aumento salarial del 18 por ciento.
“Eso tendremos que verlo en esta semana. Puedo asegurar en general que con ese incremento el Gobierno sólo desembolsaría unos 200 córdobas por cada trabajador, mientras que el sector empresarial tendría que desembolsar más de 300 córdobas”, manifestó.
Según Aguerri sectores como el de pequeñas y medianas empresas, zonas francas, empresas de vigilancia, entre otras, no podrán mantener el ajuste, porque aglutinan a miles de trabajadores. “Pero bueno esperemos que esta medida no lleve más gente a la informalidad”, se quejó.
El nuevo sueldo mínimo, será aplicado por primera vez a los jubilados.