En estos días, los amaneceres y atardeceres podrían verse en tono rojizo en los países del Caribe, pero el bello espectáculo podría traer un mensaje poco alentador, ya que se trata de una tormenta de arena de zonas despaladas de África, con agroquímicos dañinos para la salud.
La advertencia la emitió esta semana Guillermo Quirós Álvarez, director del Instituto de Costas, Universidad San Juan de la Cruz, de Costa Rica y fue confirmada por la directora de meteorología sinóptica del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter), Milagros Castro.
En un informe sobre esta nube de polvo, Quirós indicó que ésta contiene “mercurio en concentraciones de dos partes por millón, originado en las minas a cielo abierto de Algeria, pesticidas prohibidos en países desarrollados pero frecuentes en el norte de África en la región de Sahel y microorganismos que inducen crisis de asma en los países caribeños”.
Según el informe de Quirós, este polvo también afecta la visibilidad, reduce la calidad del aire, disminuye la radiación solar sobre la superficie del Océano (Atlántico), afecta los corales y facilita la proliferación de la marea roja.
EFECTO DISMINUIDO
Sin embargo, Castro mencionó que los efectos sobre Nicaragua podrían ser menores, ya que el movimiento de esta tormenta es zonal, ayer se ubicaba hasta el arco de Las Antillas menores y podría llegar hasta el Litoral Caribe.
La especialista más bien estimó que Panamá y Costa Rica serían los países más afectados por la tormenta de polvo.
Además, el territorio nacional está influenciado por un eje de vaguada casi estacionario, cuyas bajas presiones provocan vientos bastante débiles, lo que, por un lado, impediría avanzar a la nube de polvo más allá de la Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS), pero por otro, las cordilleras de la región central del país cortarían el desplazamiento de la nube de polvo hacia el Norte, Centro y Pacífico.
Pero esto no ha salido de “gratis” a los nicaragüenses que habitan al occidente de la zona Caribe, ya que como consecuencia, las altas temperaturas están casi al límite de las normas máximas históricas de mayo.
Según Castro, las temperaturas máximas en Managua han alcanzado o superado los 37 grados centígrados en los últimos tres días. El lunes la ciudad alcanzó los 38 grados centígrados, apenas medio grado debajo de la norma máxima histórica. El sábado pasado había llegado a los 37.8 grados centígrados.
La buena noticia es que el Ineter espera chubascos nocturnos próximamente en León y Chinandega, porque está recibiendo humedad del Océano Pacífico.
Pero por otra parte, la arena proveniente del desierto del Sahara podría enfriar la temperatura de las aguas del mar Caribe, retrasando la aparición ondas tropicales, que nacen en las costas del oeste de África, explicó la especialista.
Este fenómeno podría influir en el tiempo de Nicaragua, debido a que las ondas tropicales son los sistemas que más lluvia generan en territorio nacional.