Apenas una hora y quince minutos duró la audiencia preliminar por la muerte del nicaragüense José Ariel Silva Urbina, en el Primer Circuito Judicial de Alajuela.
Al finalizar, un juez penal de la etapa intermedia recibió la acusación en contra de Juan Antonio Arguedas Calderón y desde ayer quedan 48 horas, para que se decida si la causa es elevada o no a juicio.
La audiencia inició antes de las 8:30 de la mañana, en ella estuvieron presentes María Auxiliadora Silva, hermana del fallecido, y Jorge Braulio Castro, abogado acusador; así como Arguedas Calderón, señalado por la Fiscalía de cometer los delitos de homicidio simple y dos tentativas de homicidio, quien estuvo acompañado de sus defensores Mario Soto y Delia Segura.
En tanto, la madre de José Ariel, Fermina Urbina Mendoza, quien viajó hace un mes desde Nicaragua para seguir de cerca el caso de su hijo, se mantuvo fuera de la sala de audiencias a la espera de resultados.
ACEPTAN QUERELLA
El abogado Castro dijo que un juez de la etapa intermedia aceptó las acusaciones, tanto la planteada por la vía penal por el Ministerio Público, como la civil presentada por su persona.
Asimismo, indicó que los abogados defensores solicitaron sobreseimiento definitivo a favor de Arguedas Calderón, alegando que el arma homicida (puñal) con la que el costarricense supuestamente asesinó a Silva Urbina e intentó matar a José Antonio Martínez Urbina y Francisco José Ángulo García, aún no aparece.
De hecho, los defensores advirtieron al juez penal que si la causa es elevada a juicio, se tome en consideración la falta de este elemento de prueba.
LO QUE SIGUE
Mientras que Castro dijo que este caso puede tomar una de las siguientes vías: o se rechazan de plano los señalamientos en contra del sospechoso, lo cual es remoto a juicio del jurista, o un tribunal decide elevarlo a juicio, que es lo más probable.
El resto de las circunstancias sigue igual, dijo Castro, refiriéndose a la libertad condicional de la que aún goza el imputado.
Precisamente, el abogado de la familia del nicaragüense dijo que el hecho de que Arguedas Calderón se mantenga bajo libertad, no obstaculiza y tampoco pone en duda la transparencia del proceso.
Eso sí, advirtió que de llegarse a un juicio y este sea ganado por la familia del nicaragüense, no habrá indemnización económica por daños materiales y morales, dado que el imputado no tiene capacidad de pagar.