Jimmy Hurts volvió a asustar a los vecinos del Estadio Roberto Clemente, de Masaya, con un gigantesco trueno que sobrepasó las dimensiones del parque y fue a estrellarse a varios metros detrás de la pared en dirección del jardín central e izquierdo.
No hay registros de heridos, pero está el conteo de cerca de dos mil fanáticos emocionados y boquiabiertos con el monstruoso jonrón del bateador de 6’6” de estatura y 275 libras de peso, que cuando le pega a la pelota, rompe las costuras.
Instantes después, el dominicano Marcos Sánchez la sacó del estadio por la raya del jardín izquierdo y junto a Hurst, más un pitcheo de filigrana de Carlos Morla, condujeron al San Fernando a una cómoda victoria 5-1 ante el Chinandega.
Morla (2-1) tiró seis episodios de siete hits y una carrera. Su mejor momento fue en el tercer inning, cuando permitió hits consecutivos de Wilson Batista y Alexis Hernández, pero luego abanicó en fila a Adam Fox y Kevin Mahar, antes de salirse completamente del hoyo al dominar a Andrés Rodríguez.
Justamente en el cierre del tercero, apareció Hurst y de un swing se ganó la admiración de todos, al desaparecer la pelota del estadio ante un lanzamiento rápido de Oswaldo Mairena (2-1), el perdedor. Una entrada después, Sánchez siguió con su tablazo.
El zurdo no lució bien. Antes había permitido dos carreras en el primer inning y en total laboró en cinco entradas de cuatro carreras, producto de seis imparables, incluyendo dos jonrones. Luis Luna permitió una carrera en tres episodios en el cierre.
Al abridor del San Fernando, Morla, le siguió Carlos Estrella, quien obligó al cubano Hernández a batear para doble play con dos en base y ningún out en el séptimo. Jairo Pineda lanzó el noveno.