Las amenazas de los buseros subieron de tono ayer, cuando unos 300 representantes de las cooperativas unificaron su protesta y adelantaron que el país entero “sufrirá las consecuencias” si las regulaciones de parte de la Policía y del Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI) no se flexibilizan.
Si cumplen sus amenazas, dos millones de usuarios de todo el país tendrán que caminar o buscar otros medios de transporte, porque hasta los taxis serían paralizados por los transportistas.
Los buseros fueron claros que darían como plazo fatal la próxima semana, para que el Gobierno atienda sus demandas.
En ese período las autoridades deben negociar para cumplir con las demandas del sector, “porque no podemos aguantar la misma situación por más tiempo”, dijo Rafael Quinto, representante de la Unión Regional del Transporte Colectivo de Managua (Urecootraco).
Los buseros iniciaron hace un par de semanas protestas violentas, sobre todo en el sector de Carazo, contra el plan Cero Tolerancia que impulsan la Policía y el MTI, en el que se les exige cumplir con los requerimientos de ley, como la capacidad del vehículo, seguridad del transporte y buen estado mecánico.
Los taxistas también se unieron a la protesta por las “inspecciones sorpresas de los inspectores (del MTI) y la Policía, que se esconden para luego sorprendernos con sus revisiones exageradas”, aseguró Vidal Almendárez, presidente de la Federación Nicaragüense de Cooperativas de Taxi (Fenicootaxi).
QUIEREN MÁS DINERO
Los transportistas también exigieron “con urgencia” una revisión de las tarifas del pasaje a nivel nacional, para cubrir los verdaderos costos de operación. De no aplicarse el alza, los transportistas propusieron que el Gobierno interceda para que los precios de todos los insumos del transporte disminuyan.
“Queremos compensaciones serias y específicas (en el tema tarifario)”, dijo Antonio Betanco, presidente de la Federación de Transporte Colectivo de Nicaragua (Fetracolnic), y agregó que si no se toman en cuenta las demandas del sector “vamos a paralizar al país, porque nos están arrinconando con tantas exigencias injustificadas”.
No obstante, las autoridades del Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI) indicaron que no negociarán con el sector bajo presión, y más bien el viceministro de Transporte, Fernando Valle, minimizó la amenaza.
“(Las amenazas) son lo de menos. Recibimos la solicitud de parte del sector y que quieren una reunión, así que el MTI va a hacer lo que le toca por ley, para cumplir con la función de regular el servicio”, dijo Valle.
PERO EL SERVICIO EMPEORA CADA DÍA
María Martha Escobar, usuaria del transporte interlocal de Carazo a Managua, se quejó del mal servicio que recibe la población de esa zona de parte de los buseros.
“Diariamente los pasajeros que abordamos estas unidades para ir a trabajar o a estudiar en la capital, nos vemos afectados por la falta de respeto de los conductores y cobradores”, relató la joven, quien además denunció que el chofer de un microbús “expreso” de la Cooperativa Codevo, placas CZ- 5118 amenazó a la usuaria Tania Narváez, de no permitirle volver a abordar el bus.
Narváez, de acuerdo a la denuncia de Escobar, fue maltratada sólo por protestar en contra del exceso de pasajeros.
Una comisión especial que se formó del Comité de Usuarios del Transporte de Carazo, sostuvo una reunión en horas de la noche del miércoles, donde discutió la situación del transporte y concluyó que no van a permitir acciones arbitrarias en perjuicio de los usuarios.
La comisión formuló una propuesta para dar respuestas a la inseguridad y el mal trato.