El Gobierno de Israel, por medio de su embajador en Costa Rica, manifestó ayer sus temores por la apertura de relaciones diplomáticas entre Managua y Teherán, tras el rumor que corrió en ese país sobre la supuesta presencia en Nicaragua de tres instructores iraníes de la Guardia Republicana.
El embajador de Israel para Costa Rica y Nicaragua, Ehud Moseh Eitam, dijo ayer a la televisión costarricense que la presencia de Irán en Nicaragua, lejos de tener razones diplomáticas, “tiene carácter de inteligencia”.
“Es un riesgo muy grande a los países donde estos diplomáticos van y también para los países vecinos, porque es una infraestructura para tener lazos con elementos radicales para operar, llevar armas, explosivos y todas las cosas malas que podemos pensar”, dijo Eitam en declaraciones a Telenoticias de Canal 7 de Costa Rica.
Los tres iraníes señalados por los reportes periodísticos son Ali Mohebbi, Hosein Nemati Barugh y Ali Moderáis, instructores de la Guardia Republicana.
La noche del lunes, el mismo telenoticiero aseguró que en Managua estaban viviendo tres miembros de la Guardia Republicana de Irán, pero el canciller nicaragüense Samuel Santos dijo que quienes habitan en Residencial Las Colinas son funcionarios diplomáticos de ese país.
La preocupación de Eitam, según comentó, es por el interés que Irán tiene de “cambiar el balance del Medio Oriente y terminar de exportar la revolución musulmana radical”.
“Irán es un país peligroso con este régimen que tiene”, añadió Eitam.
El diplomático recordó sobre dos atentados que la Guardia Islámica hizo a inicios de la década anterior en Argentina, que dejaron un saldo de más de 100 muertos.
Explicó que en 1992 hicieron explotar la Embajada de su país en Argentina, causando cerca de 30 muertos y más de 200 heridos.
Estados Unidos afirmó en el 2005 que la Guardia Republicana iraní ha estado involucrada en la planificación y apoyo de diferentes atentados terroristas.
POLICÍA DESCONOCE
En Managua, la directora de la Policía, primera comisionada Aminta Granera, dijo que no tiene ninguna información relacionada con la supuesta presencia en el país de los tres militares miembros de la Guardia Republicana de Irán citados por medios noticiosos costarricenses.
“No tenemos información al respecto, ni hemos sido notificados oficialmente por Costa Rica sobre alguna preocupación”, dijo ayer Granera.
El director costarricense de Migración y Extranjería, Mario Zamora, aclaró el pasado martes que su país no está en alerta, sino a la “expectativa”, ante el rumor de la supuesta presencia de los tres guardias de la Revolución Islámica, un cuerpo militar señalado como “agrupación terrorista” de acuerdo con informes del Departamento de Estado de Estados Unidos.
La Embajada de Estados Unidos en Nicaragua evitó hacer algún comentario del asunto. Según la televisora costarricense, en Nicaragua no se tienen registros migratorios del ingreso de los iraníes.