NUEVA YORK.- El enviado de la Organización de Naciones Unidas (ONU), Ibrahim Gambari advirtió a los gobernantes militares de Birmania que la represión de las protestas antigubernamentales, que obedecen a "un profundo y extendido descontento" de la población, "puede tener serias repercusiones internacionales".
"Ningún país puede permitirse actuar aislado de los estándares a los cuales están sujetos todos los miembros de la comunidad internacional", dijo Gambari, al informar al Consejo de Seguridad de la ONU sobre su recién terminada misión en Birmania.
"Es por lo tanto esencial para los dirigentes de Birmania reconocer que lo que pasa en Birmania puede tener serias repercusiones internacionales", agregó.
Gambari declaró que las protestas contra el gobierno en Birmania son la expresión de un "profundo y extendido descontento" por las condiciones sociales y económicas del país.
Ibrahim Gambari fue enviado a Birmania para intentar persuadir a la junta militar gobernante de que termine con la represión violenta de las manifestaciones, que ha dejado 10 muertos según el balance oficial, aunque muchos más según diplomáticos extranjeros, y más de 2.000 detenidos.
En la apertura de la sesión del Consejo de Seguridad, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, saludó la propuesta de la junta birmana de reunirse bajo ciertas condiciones con la líder opositora Aung San Suu Kyi.
Un diálogo serio "es indispensable", dijo Ban.