PANAMÁ.- La Coordinadora Nacional de Mujeres Indígenas de Panamá calificó hoy de "crimen" la muerte de niños por hambre en el país e hizo un llamado al Gobierno para que cumpla "con los principios rectores de protección a la infancia y adolescencia".
El llamado de la Coordinadora se dio en la clausura del Primer Foro Nacional de Mujeres Indígenas, que durante tres días reunió en esta capital a representantes de las diversas etnias indígenas panameñas, auspiciado por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).
"Denunciamos a la faz del país que es un crimen que la niñez, tanto indígena y no indígena, muera de hambre, como las recientes muertes de infantes en Gn be Buglé, así como los otros subregistros existentes a nivel nacional", destaca parte de la Declaración hecha por la Coordinadora.
Señalan que la población indígena ha sido testigo del auge económico que ha tenido Panamá a través de proyectos millonarios, el cual "sólo beneficia a sectores elitistas de la población".
POBREZA EXTREMA ENTRE LOS INDÍGENAS
Precisan que como resultado de esta realidad, "se ha profundizado la pobreza y pobreza extrema entre los pueblos indígenas, un problema que no se ha abordado integral y estructuralmente", como lo comprueban las recientes muertes de niños, niñas y personas adultas en la comarca Gn be Buglé.
La Coordinadora expresa que la situación imperante en Panamá con respecto a la población indígena se muestra en "la desnutrición crónica y aguda, la miseria, el trabajo infantil, la mendicidad y la exclusión" en que viven.
Según la Contraloría General de la República (CGR), aproximadamente 1.200 niños y niñas mueren anualmente en Panamá debido a tres causas fundamentales: la desnutrición, las enfermedades diarreicas y las infecciones respiratorias.
En el marco del Foro, Sonia Henríquez, presidenta de la Coordinadora, y Fernando Carrera, representante de UNICEF en Panamá, firmaron un acuerdo en el que la organización internacional se compromete apoyar los proyectos que, sobre desarrollo participativo y sostenible, realizará la entidad indígena por los próximos cinco años.
Sobre el particular, Carrera dijo a Efe que el acuerdo tiende a fortalecer las asociaciones de mujeres indígenas en Panamá, fortaleciendo "su capacidad de conocimiento y de organización, y a través de otras actividades estimulando nuevos liderazgos entre las mujeres".
Al referirse a la mortalidad infantil en las comarcas indígenas, Carrera destacó que "hay factores asociados con cultura y conocimiento y es fundamental trabajar en eso (...) pero hay otras correlaciones sobre esa mortalidad asociados a la desnutrición y enfermedades agudas respiratorias".
"Si nosotros logramos, junto con la comunidad, controlar la desnutrición infantil en las comarcas indígenas así como el manejo de las infecciones respiratorias, vamos a salvar muchas vidas", recalcó.
Expresó que UNICEF, conjuntamente con la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) tiene una propuesta para el gobierno panameño, de reducir a corto plazo la mortalidad infantil y materna.
"La mitad de las muertes de infantes que se están dando son prevenibles y es por ello que necesitamos una estrategia acelerada, que ha sido demostrada a nivel internacional, para salvar vidas", explicó.
Según la Contraloría, en el año 2005 murieron 92 niños por desnutrición, mientras que en el 2006 la cifra fue de 87 infantes.
"Teniendo en cuenta las riquezas que tiene Panamá, son muchas muertes", subrayó el representante de UNICEF.