A pesar de que jugaron en un terreno que presentaba “obstáculos acuáticos”, la Selección Femenina de Futbol presentó un juego de buen orden táctico y una notable condición física que logró derrotar con marcador de 3-0 a El Salvador en el partido de vuelta de las eliminatorias olímpicas.
El sábado pasado en el Estadio Olímpico del IND, la tropa pinolera debía ratificar su boleto hacia la segunda ronda.
El resultado fue sorprendente, las nicas se apoderaron del partido y aunque el arranque del juego fue un poco lento, la reacción del conjunto azul y blanco cambió de panorama luego de 15 minutos de presión en la primera mitad.
Era clara la lucidez táctica de Marjorie Pérez en el ataque, donde la acompañaba Modesta Rojas. Aunque la doble marcación que recibía Pérez no permitió que esta concretara en gol su habilidad con el balón, sí demostró la agilidad y rapidez con la que burla a la defensa, haciendo buena dupla con Mayling Morales y Rojas.
La entrada de Chavarría en la segunda mitad le dio mayor claridad en el ataque, haciendo pases estratégicos que llegaron a los pies de Rojas y esta definió los últimos dos goles del juego.
Sin duda, una línea ofensiva que se come el campo y crea ideas para mantener en peligrosidad la portería de su rival.
En el medio sector Gretchin Reyes y Oneyda Merlo fueron una máquinas de recuperación de balones, su trabajo lució explícito, conciso y equilibrado, manteniendo el balón siempre de la media cancha hacia arriba.