Problema de la propiedad en foro latinoamericano
La repartición desigual de la tierra vuelve a ser tema de discusión en Nicaragua, porque, según datos del Gobierno, la reforma agraria implementada en los años ochenta por el Gobierno sandinista, se ha revertido y grandes productores han vuelto a ser dueños del 90 por ciento de la tierra en el país.
Eduardo Velorio, secretario técnico del grupo Tierra Nicaragua, informó que la situación de la propiedad en el país a partir de 1990 empezó a variar considerablemente, porque los privados empezaron a “recomprar” la tierra que el Gobierno sandinista había otorgado a los campesinos agrupados en cooperativas.
Un informe denominado Seguridad de Tenencia de la Tierra 2006, del Ministerio Agropecuario y Forestal (Magfor) refleja que a partir de 1990 las estadísticas se han revertido y “la concentración de tierras en pocas manos se vuelve a presentar como una realidad en Nicaragua a tal grado que se ha disminuido hasta un diez por ciento el área reformada que está actualmente en manos de los campesinos”.
“De un cincuenta por ciento se ha revertido a un diez por ciento”, detalló Velorio, fenómeno atribuido a los cambios gubernamentales vividos en Nicaragua, la pobreza en las zonas rurales y un fuerte mercado especulativo de la tierra, principalmente.
El estudio especifica que en 1978, antes del triunfo de la revolución sandinista, el sector privado era propietario del 96 por ciento de las tierras, pero en 1980 la cifra bajó al 54 por ciento y en el 2002 se incrementó nuevamente a un 84 por ciento.
Vistos estos datos en términos de equidad en la distribución de la tierra, “el proceso de reforma agraria sufrió un retroceso considerable, uno de los factores estructurales que explica el crecimiento de la pobreza”, analizan los miembros de la Coalición Internacional de la Tierra.
El problema de Nicaragua, indica un informe elaborado por la coalición, es la falta de un sistema apropiado de administración de tierras que resuelva la inseguridad jurídica existente.
Temas como el acceso a la tierra, la inseguridad jurídica ligada a la falta de titulación de tierras, la especulación en los precios de las propiedades, serán tratados en la reunión latinoamericana de esta coalición, una alianza mundial que agrupa a organizaciones nacionales, regionales e internacionales que trabajan sobre la adopción de políticas agrarias.
El foro iniciará hoy y concluirá el próximo 20 de octubre en la ciudad de Granada.
Por primera vez, Nicaragua será la sede de este encuentro latinoamericano que tiene entre sus objetivos, intercambiar experiencias en la solución de los conflictos de tierra.
Datos de esa organización revelan que en el mundo hay 852 millones de personas que luchan diariamente para cubrir sus necesidades alimentarias básicas, de los cuales más del 60 por ciento son campesinos con acceso limitado a la tierra.
Al foro, cuyo lema es “El gobierno de la tierra: base de la construcción de la sociedad”, tendrán participación movimientos campesinos e indígenas, instituciones de Gobierno y los sectores económicos más representativos del país. La inauguración del evento estará a cargo de la ministra del Ambiente y Recursos Naturales, Juana Argeñal y del ministro Agropecuario y Forestal, Ariel Bucardo, en representación del Gobierno.
De acuerdo con los miembros de la coalición, el evento podrá contribuir en avanzar la agenda nacional.
Analissa Mauro, secretaria de la Coalición Internacional, indicó que esperan que los sectores afectados se apropien de las experiencias de otros países, para que Nicaragua pueda definir una estrategia eficaz en la solución de conflictos.
GUATEMALA Y BOLIVIA
Entre los países que demandan más atención a la coalición en Latinoamérica, está Guatemala, debido a que el acceso a la tierra está vinculado a la violación de derechos humanos, expresó Mauro.
Bolivia es otro de los países que llama la atención por el proceso lanzado por el Gobierno de Evo Morales, denominado “Evolución Agraria”, continuó Mauro, luego de agregar que Brasil y Guatemala es donde existe más desigualdad en cuanto al acceso a la tierra.