El alza nacional en la tarifa del transporte interurbano fue ejecutada con errores que terminarán haciendo pagar los platos rotos a los usuarios.
Esta es la conclusión a la que llegó Francisco Moreno, presidente de la Cooperativa de Transporte Interurbano del Norte (Cotran), luego de analizar la lista final de tarifas emitida por el Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI).
Moreno mencionó que los transportistas del Norte se sorprendieron porque fueron los únicos a quienes no les ajustaron la tarifa, a pesar de ser los que cuentan con la flota más nueva de buses, terminales en mejores condiciones, control de operaciones y menor índice de accidentes.
Por el contrario, a los llamados “intermortales”, pequeños microbuses llamados expresos que son famosos por maltratar a los usuarios, ofrecer poca seguridad y brindar un servicio deficiente, les aprobaron el 20 por ciento de aumento, mientras que los del Norte seguirán perdiendo 28,800 córdobas diarios por gastos en diesel.
“El Gobierno envía una mala señal al inversionista, porque nos castiga por ser mejores, el mismo presidente Daniel Ortega lo reconoció en una conferencia de prensa, pero parece que no vale la pena hacer esfuerzos”, comentó Moreno.
Los esfuerzos a los que se refiere son los planes de construir las nuevas terminales de Matagalpa y Managua. La primera costaría 1.25 millones de dólares, pero se canceló la semana pasada, a raíz de la decisión del MTI. La segunda ahora pasó de objetivo prioritario a proyecto dudoso.
Esto significa que los usuarios no tendrán acceso a esperar sus buses en lugares cómodos, pero esa es apenas una de las consecuencias que pagarán aquellos que van a viajar.
La otra es que de todas maneras pagarán más por trasladarse, especialmente los que viajan de una comunidad a otra.
Esto se debe a que los buseros actualmente cobran entre tres y cinco córdobas por recorridos cortos, pero la tarifa autorizada por el MTI es de ocho córdobas como mínimo.
A este cobro por debajo de lo autorizado, los transportistas le llaman “servicio social”, porque beneficia a estudiantes, enfermeras, obreros, maestros y trabajadores de zonas francas.
También transportan gratuitamente a niños quemados, con cáncer y personas que no tienen con qué pagar el pasaje si llegan recomendadas por el periodista Denis Schwartz. Todo eso podría perderse.
Sin embargo, el MTI no sólo no elevó el pasaje a los del Norte, sino que además les bajó, como fue el caso de la ruta Matagalpa-Jinotega, que pasó de 25 a 23 córdobas, y hay temor que el de Ocotal pase de 75 a 65 córdobas.
Moreno insistió en que la decisión “no tiene nada de técnico” porque se basó en la comparación del costo de producción de la Carretera Panamericana con la Carretera a Masaya, dos corredores con características opuestas.
De hecho, uno puede constatar que viajar de Managua a Camoapa cuesta 40 córdobas en un recorrido de 116 kilómetros, y hacerlo hacia Matagalpa vale 35 córdobas, aunque se recorren 130 kilómetros en una carretera más deteriorada.
Antes que quitar los “servicios sociales” y olvidar sus terminales, la Cotran buscará reunirse con el ministro Pablo Fernando Martínez, y convencerlo de sus demandas y necesidades.
Hace dos semanas, las amenazas de los buseros subieron de tono, cuando unos 300 representantes de las cooperativas unificaron su protesta y adelantaron que el país entero “sufrirá las consecuencias” si las regulaciones de parte de la Policía y del Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI) no se flexibilizan.
Los buseros iniciaron hace un par de semanas protestas violentas, sobre todo en el sector de Carazo, contra el plan Cero Tolerancia que impulsan la Policía y el MTI, en el que se les exige cumplir con los requerimientos de ley, como la capacidad del vehículo, seguridad del transporte y buen estado mecánico.