Los alcaldes de Managua, Nindirí, Ticuantepe y La Concepción, visitarán los cauces que rodean el Aeropuerto Internacional Augusto C. Sandino, para prevenir inundaciones o el impacto de un deslizamiento de tierra sobre esa terminal aérea.
Esto lo anunció ayer el Alcalde de Managua, Dionisio Marenco, mientras entregaba escrituras de propiedad en el barrio Tierra Prometida.
Los alcaldes se reunirán en la oficina de Marenco al mediodía, y se desplazarán hasta el aeropuerto a las 2:30 p.m., para inspeccionar los cauces cercanos.
A la reunión están invitados el ministro de Transporte e Infraestructura (MTI), Pablo Fernando Martínez, y el director del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter), Alejandro Rodríguez.
La urgencia de los alcaldes es que las constantes lluvias podrían causar un desastre en la terminal aérea, porque los cauces cercanos son los que acarrean las aguas de la subcuenca tres del Xolotlán, la más grande al sur del ojo del lago de Managua.
Esto significa que con un temporal más fuerte o extenso que el de la semana pasada, los cauces podrían colapsar, y provocarían una inundación que pondría en serio peligro al aeropuerto.
La otra preocupación es la de un posible aluvión, que de alcanzar la terminal, dejaría la pista soterrada.
Marenco aseguró que lo más factible para mitigar la amenaza es ampliar los cauces al norte de la carretera que conduce al aeropuerto, mientras que al sur de la misma las cuencas deberían ser reforzadas, para evitar que sus laderas se derrumben.
En las partes elevadas, la propuesta es que se construyan micropresas de grandes dimensiones, para aminorar la cantidad y velocidad de agua con rumbo al aeropuerto.
Marenco afirmó que para hacer todo esto ya existe un financiamiento de tres millones de dólares, que los desembolsaría el Reino de Noruega.
La necesidad de que participen los alcaldes de cuatro municipios se debe a que todos estos están asentados sobre la subcuenca tres del lago, de manera que lo que ocurra en uno impactará al resto.
El proyecto duraría más de un año en ejecutarse.