Tipitapa podría ser el destino final del un nuevo botadero de desechos sólidos, si se hace realidad el proyecto de los alcaldes Norman Córdoba, de esa ciudad, y Dionisio Marenco, de Managua.
Será la última oportunidad de Marenco para cerrar el botadero La Chureca, de Managua, antes de que abandone el cargo en 2008, debido a que las opciones de Chiquilistagua y Pacaya fueron descartadas anteriormente.
Sin embargo, el Alcalde de Managua explicó que no toda la basura de Managua iría a parar al nuevo vertedero, sino una parte de las 82 toneladas métricas de desechos que a diario producen los 1.3 millones de habitantes de la capital.
El objetivo es dividir Managua en dos. La basura de occidente iría siempre a La Chureca, mientras la de oriente pasaría al nuevo vertedero, que estaría ubicado en un hoyo camino a Teustepe, que actualmente es una mina de piedra. No obstante, después de dos fracasos, el alcalde se mostró cauteloso sobre si esto se hará realidad.
Debido a que esa zona es poco poblada, el problema fundamental es el financiamiento, aunque ya cuentan con una promesa de la vicepresidenta de España, María Teresa Fernández De la Vega.
Por otro lado, La Chureca tiene un destino incierto hasta ahora. Marenco mencionó que el problema consiste en que las empresas dispuestas a invertir en el botadero sólo se interesan en un aspecto del mismo.
“Lo único que quieren es un tuco, una quiere gas, la otra quiere quemar , la otra reciclar, y a mí lo que me interesa es una que me dé solución completa. Si una hace energía, ¿quien me ayuda a botar la basura?”, comentó el alcalde.
Marenco ha insistido en que La Chureca ya no da abasto para los capitalinos, y que ya no puede seguir creciendo.
El proyecto de Chiquilistagua fracasó porque los pobladores se opusieron. En Pacaya ocurrió algo parecido. Ahora los alcaldes tienen en contra el poco tiempo de gestión que les queda.