Juicio por crimen de comisionado Obando se prolonga
La Fiscalía dio un paso importante para demostrar la culpabilidad de los acusados por el asesinato del comisionado Manuel Guillermo Obando, pues ayer la mayoría de sus testigos vertieron declaraciones convincentes en contra de los procesados.
“Yo les dije a los policías que no había necesidad de que pusieran a un montón de gente; son este y este”, expresó el testigo Wilmer Guevara Castro, al referirse a Héctor Aragón Roa y Luis Miguel Ordóñez Leiva, supuestos asesinos materiales del comisionado Obando.
El día en que ocurrió el crimen, el sábado 7 de julio de este año, Guevara Castro laboraba por la noche en un autolavado ubicado en Carretera Norte, frente a la Kativo, y asegura que Aragón y Roa se presentaron en la madrugada del domingo siguiente para guardar el carro Toyota Yaris color blanco, de la víctima.
El suboficial Pedro Salgado afirmó que Ordóñez Leiva, de su espontánea voluntad, confesó cómo entre él y Aragón dieron muerte a la víctima. Ordóñez con un cuchillo de 33 centímetros y Aragón con una navaja supuestamente le propinaron 11 estocadas al comisionado Obando.
La primera comisionada Aminta Granera, jefa de la Policía Nacional, dijo esperar justicia en el caso de Obando, pues se recabaron suficientes pruebas en contra de los acusados.
El forense Walter Cuadra confirmó que la muerte del comisionado Obando fue cuestión de minutos, porque sufrió heridas grandes que provocaron un rápido desangramiento.
También declaró el hijo mayor del comisionado, del mismo nombre, quien el día del crimen hasta fue a una fiesta con Ordóñez Leiva, vecino suyo, y también estuvo en la casa de Aragón Roa, cuando ya su padre había sido asesinado, pero desconocía el hecho.
Walter Centeno, defensor del supuesto encubridor Christian Rivas Morales, señaló que existen contradicciones entre los testigos de la Fiscalía y considera que a la Policía le faltó más indagar sobre las circunstancias del crimen.
El defensor de Ordóñez Leiva, Elvin Morales Barquero, negó que las pruebas sean contundentes en contra de los acusados, pues nadie dice haberlos visto cuando supuestamente dieron muerte al comisionado.
“La Policía sólo se basa en lo que supuestamente le sacaron de manera espontánea a mi defendido”, expresó Morales Barquero, quien ayer trató de mostrar que fue ilegal la supuesta confesión de Ordóñez.
El juicio continúa hoy a las 8:00 a.m., después que fue suspendido ayer por falta de fluido eléctrico, y sólo resta que declaren testigos de la defensa.