El Consejo Supremo Electoral (CSE) hace caso omiso a las gestiones que proveedores hacen ante ese Poder del Estado desde hace un año para que les paguen deudas pendientes, sin recibir ninguna respuesta, ya sea por escrito o verbal, y aseguran que no son atendidos por ningún funcionario, y que del área de recepción no les permiten pasar.
Mitzi Sánchez, administradora de J.D. Cruz, una pequeña empresa abastecedora de materiales de oficina, indicó que el Poder Electoral tiene una deuda de 270 mil córdobas, la que no ha sido cancelada y que les ha generado múltiples contratiempos con instituciones financieras y con sus mismos suministradores.
“Hemos agotado todos los medios posibles de cobro administrativo, cartas, y ha sido imposible, no nos dan respuesta, no nos reciben, los teléfonos no los contestan, un silencio total”, expresó Sánchez.
Dijo que algunos proveedores optaron por dirigirse al Ministerio de Hacienda, pero les respondieron que ellos proveyeron una partida al CSE con el fin de empezar a hacer efectivo el pago, si no al total de la deuda, por lo menos una parte de las mismas, lo que no se ha hecho.
“Hay una mala voluntad, claro que sí, y yo le digo, nosotros estamos pasando una crisis terrible porque a la fecha nos tienen de manos atadas”, enfatizó Sánchez.
Señaló que ni siquiera han intentado impulsar cobros mediante abogados, ya que el Estado es inembargable.
De la misma forma se pronunciaron Lila Pérez y Miriam Avendaño, de Cartera y gerente respectivamente, de la Distribuidora Jardín, cuya deuda oscila en 190 mil córdobas.
Avendaño expresó que ellos han suplido de material a diversas empresas estatales, no obstante, el CSE es la institución con la que enfrentan una situación seria, al no pagarles la deuda adquirida el año pasado.
Otra empresa que asegura está al borde de la quiebra, pero prefirió omitir su razón social, afirmó que la deuda del CSE con ellos, es de 451,600 córdobas y que a pesar de las múltiples gestiones no han logrado nada concreto, mientras las instituciones con las que trabajan para la adquisición de materia prima ya procedieron a embargarlos.
La pregunta que se hacen muchos proveedores, es quién controla a los funcionarios del CSE en materia de adquisiciones, ya que sin pagar las deudas pendientes, además de mantener un presupuesto limitado, que no contempla el pago de deudas, continúan endeudando a la institución, sin que nadie dé la cara después para pagarles.