El Ministerio de la Familia (Mifamilia) en el departamento de Estelí trasladó a la ciudad de Managua a una joven costeña que había sufrido una serie de abusos de parte de su padre.
La adolescente fue violada por su padre por primera vez cuando tenía apenas 8 años, ahora tiene 16 años y es madre de una niña. Es originaria de la zona de Puerto Cabezas (Bilwi), de donde huyó de los vejámenes de su progenitor.
La muchacha continuó sufriendo, ya que después de dejar su hogar fue víctima de violación, acto del que resultó una bebita, la que ahora cuenta con tan solo un mes de nacida, posteriormente se trasladó a la ciudad de Estelí.
El caso salió a luz pública cuando un grupo de estudiantes del quinto año de secundaria, de un instituto de la ciudad de Estelí, realizó un trabajo de investigación monográfica para optar al diploma de bachillerato, con el apoyo de un periodista de esa ciudad norteña.
A pesar que el equipo de muchachos acudió ante funcionarios de entidades del Estado para que revisaran el caso revelado por la afectada, este hecho no trascendió, por lo que aconsejaron a la víctima que interpusiera la denuncia ante las autoridades policiales.
Pero en esa ocasión, la joven dio a luz a una niña a través de una cesárea practicada en el hospital de esa ciudad y no podía moverse para recurrir ante las instancias que debían investigar su denuncia, debido al estado en que se encontraba.
Al final, y de tanta presión, funcionarios de la sede central y departamental del Ministerio de la Familia efectuaron una serie de contactos con los jóvenes que realizaban la investigación, para atender a la madre adolescente que había sido abusada.
RELATA CALVARIO VIVIDO
La muchacha relató que a los 8 años empezó a ser víctima de maltrato por parte de su padre biológico, cuando su madre en situaciones no muy claras falleció, y 12 meses después fue violada por su progenitor y sometida a ultrajes.
Meses después, su padre y verdugo decidió convivir con una mujer, cesando los ultrajes sexuales no así el maltrato físico y psicológico de la madrastra, quien constantemente la golpeaba y la humillaba en el hogar, por lo que decidió huir a Managua.
Pero lejos de cambiar su vida en la capital, el sufrimiento fue peor porque fue introducida con engaño al mundo de la prostitución, así como a consumir y vender drogas, según relata ella misma.
Continuó diciendo que un hombre la llevó a su casa como empleada doméstica, pero no le pagaba y sólo le daba la comida y hasta abusó sexualmente de ella, con engaños y a la fuerza, hasta quedar embarazada.
Al final encontró apoyo en un pastor de una iglesia evangélica de la ciudad de Estelí. La tarde del lunes, la madre adolescente fue trasladada a Managua desde la ciudad de Estelí, donde estuvo viviendo.
Funcionarios del Ministerio de la Familia señalaron que le darían apoyo sicológico y ánimos para que salga adelante junto con su bebita.
Los muchachos que hicieron posible que el caso no quedara en el anonimato demandaron del Ministerio de la Familia (Mifamilia) que no abandone por ninguna circunstancia a la adolescente y a su hija, y agradecieron el apoyo que le dio el periodista esteliano.