Presidente de EE.UU. anuncia paquete de medidas
El Presidente de Estados Unidos, George W. Bush, anunció ayer un paquete de medidas para suavizar los efectos de la crisis hipotecaria sobre la economía, con lo que busca enviar un mensaje tranquilizador a inversores y entidades financieras.
Bush prometió, al igual que el director de la Reserva Federal (Banco Central), Ben Bernanke, que harán todo lo necesario para mitigar las consecuencias de la crisis del mercado de hipotecas de alto riesgo, que enfrenta atrasos en el pago de tales créditos, y subrayaron la “salud” económica de Estados Unidos en estos momentos.
Bush presentó, desde los jardines de la Casa Blanca, el plan con el cual el Gobierno pretende ayudar a aquellas familias que no pueden hacer frente al pago mensual de sus hipotecas y reformar el sistema de financiación de los créditos.
LEYES Y ALIVIO DE IMPUESTOS
Bush instó al Congreso a que apruebe la modernización de la Administración Federal de la Vivienda (FHA, siglas en inglés), institución estatal que asegura hipotecas, dado que la reforma lleva 15 meses en manos de los congresistas sin que se haya hecho algo.
La administración Bush también lanzará una nueva iniciativa denominada “FHA Secure”, que permitirá que la agencia gubernamental extienda la garantía a las hipotecas a compradores con un buen historial crediticio, pero que no han podido hacer frente a todos los pagos a tiempo debido a la subida de las tasas de interés.
Otra medida gubernamental se refiere a la fiscalidad, pues Bush pretende proponer al Congreso un “alivio temporal de los impuestos” para asegurar que las familias a las cuales se les condone parte de su deuda, no tengan que declarar esto como ingreso a efectos tributarios.
El mandatario señaló que el Gobierno “tiene un papel en la ayuda a las familias, pero no para salvar a los especuladores”.