Los primeros resultados de una autoevaluación del Tribunal de Apelaciones de Managua (TAM) sobre el recién implementado modelo de gestión de despachos judiciales indican que este nuevo proceso está funcionando bien, aunque con algunas dificultades.
El magistrado Gerardo Rodríguez, presidente del TAM, informó ayer que los resultados son positivos basados en que ha habido una ligera agilidad en la tramitación de los procesos.
“Eso lo hemos detectado en todas las salas. A pesar de que tenemos solamente dos meses, (...) sí hemos sentido que este sistema nos permite agilizar el trabajo”, declaró Rodríguez, quien ejemplificó que en sólo dos minutos que toma ingresar al sistema informático puede darse cuenta sobre cómo marcha determinado caso.
Otro de los resultados positivos que destacó el magistrado es que han desaparecido las “susceptibilidades” que antes generaban las visitas directas a las secretarías de las distintas salas del Tribunal.
A partir de la entrada en vigencia del nuevo modelo de despachos judiciales, los abogados y las partes que intervienen en los juicios no tienen contacto directo con los magistrados y funcionarios judiciales que tramitan los expedientes.
“Ha sido satisfactorio porque eso permite que las secretarías de salas estén en su trabajo diario, todo el día, en lo que tienen que estar haciendo”, dijo Rodríguez.
El segundo punto a favor es que han encontrado receptividad en los abogados respecto a las condiciones materiales que brinda ahora el Tribunal para que estos realicen sus consultas.
La apertura de una oficina de Atención al Público ha beneficiado a los usuarios que sin necesidad de recurrir a un abogado pueden enterarse o consultar el estado de su caso.
“Nosotros sentimos que aquí hay un mayor acercamiento de parte de la administración de justicia con la población, sobre todo la más desfavorecida”, dijo Rodríguez.
El Tribunal de Apelaciones emprendió este proyecto hace dos meses y pretende extenderse hacia los tribunales de menor rango, es decir a los juzgados de Managua, donde se espera que empiece a funcionar en septiembre próximo.
Con este modelo de despacho el Poder Judicial busca que los usuarios de los servicios judiciales sean atendidos de forma transparente y agilizar los trámites. En este proceso están involucrados unos setenta empleados en las diferentes oficinas del Tribunal de Apelaciones.
Uno de los principales objetivos es separar las funciones administrativas y jurisdiccionales de los jueces y magistrados.