Al menos en teoría, dentro de 15 meses el Lago de Managua dejará de recibir directamente las aguas negras de la ciudad, ya que en los próximos días la empresa Per Aarsleff construirá las últimas obras de infraestructura que faltan para lograr sanearlo.
La Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal) contrató ayer a la compañía danesa Per Aarsleff para construir y equipar las estaciones de bombeo que impulsarán las aguas servidas hacia la planta de saneamiento.
Ruth Selma Herrera, presidenta ejecutiva de Enacal, aseguró que esta será la última fase para iniciar el saneamiento del lago, ya que con estas bombas se podrán acopiar todas las aguas negras de Managua y trasladarlas a la planta, para evitar que lo sigan contaminando directamente.
El coordinador de la Unidad Ejecutora del Plan de Saneamiento del lago, Marcelino Jiménez, dijo que las estaciones de bombeo estarán ubicadas en Los Martínez, Acahualinca, Casa Presidencial (el Malecón), Los Pescadores, Pedro Joaquín Chamorro y la planta de saneamiento, detrás del Café Soluble.
Son 17 kilómetros de tubería que correrá paralela a la costa del Xolotlán.
Herrera explicó que esto pondrá fin a la contaminación que recibe el lago por medio de las alcantarillas, aunque reconoció que los daños por las aguas que caen de los cauces es una tarea aparte.
La construcción de las estaciones de bombeo costará 10.5 millones de dólares, según la funcionaria.
La resolución ejecutiva que dio como ganadora a la empresa danesa explica que Enacal pagará 4.7 millones de dólares primero y 3.7 millones de euros después. Todo será financiado por el Fondo Nórdico para el Desarrollo.
Herrera expresó que este debe ser un ejemplo para el Lago de Nicaragua. El saneamiento del Xolotlán costará en total 80 millones de dólares.