Carla Kseiri y Fabricio Ortolán, integrantes de El Choque Urbano. /LA PRENSA/G. RUIZ
Nicaragua recibirá
Geiner Bonilla Ruiz
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Hoy realizarán única presentación en Nicaragua

La escenografía parece una bodega donde se guardan objetos que han sido condenados al olvido; hay barriles, tubos, pelotas, latas y tapas que para muchos significan un montón de basura, pero que para ellos son los instrumentos perfectos para hacer música y comunicarse con el público.

Se hacen llamar El Choque Urbano y el nombre significa, según cuenta Carla Kseiri, integrante del grupo, un reflejo de contrariedad y un cruce entre lo convencional y no convencional, además por el impacto que produce el sonido de objetos que se encuentran en cualquier parte de la ciudad.

El Choque Urbano está compuesto por una docena de jóvenes, entre músicos y bailarines, que trabajan con elementos que rescatan lo cotidiano y redefinen su utilidad por medio del sonido.

Luego de una gira que los llevó por Europa, Asia y más recientemente a Costa Rica, la agrupación argentina llega por primera vez a Nicaragua, donde realizarán una única presentación hoy en el Teatro Nacional Rubén Darío a las 7:30 p.m.

SUS ORÍGENES

El Choque Urbano surge en el 2002 ante la desintegración de Caturga, una agrupación que utilizaba tambores tradicionales e interpretaba sones brasileños.

Ante la disolución del grupo comienzan las presentaciones del Choque que coincidían con manifestaciones callejeras en las que se hacían sonar ollas como forma de protesta, es por ello que en ocasiones se les compara con un sentido político.

“Utilizamos objetos no convencionales, como tubos y pelotas de basquetbol porque es la transformación de los instrumentos, es darle utilidad a algo que no servía, además hacemos sonidos con nuestro cuerpo”, dijo Fabricio Ortolán, otro de los integrantes del grupo.

DE LA CALLE A LOS ESCENARIOS

No se definen como un género artístico en específico, según ellos, logran fusionar música, percusión, baile y canto en un solo espectáculo y sin usar mayores recursos que los que tienen al alcance, ya que según Ortolán sacan música de cualquier cosa que tengan en las manos.

Kseiri asegura que en el espectáculo utilizan un lenguaje improvisado y el público puede entender lo que quiera. “Es un modo de expresión, puede ser de festejo, protesta o música”, expresó.

Por utilizar objetos comunes puede considerarse como un espectáculo callejero y ellos aducen que en ocasiones les ha tocado presentarse en la calle y han tenido la misma aceptación del público, pues los sonidos y movimientos de su cuerpo llaman mucho la atención.

“Nos hemos presentado en varios países y la aceptación del público ha sido increíble. En Korea la gente no es tan bulliciosa como los latinos y se limitaban a aplaudir, pero se les miraba en el rostro el impacto que habían tenido”, dijo Carla.

Los integrantes del grupo dijeron sentirse felices de visitar Centroamérica, ya que sienten una conexión con el público por el hecho de ser latinos.

El Choque Urbano realiza su presentación de lujo a beneficio de la Asociación Pro Niños Quemados de Nicaragua. Las entradas tienen un precio de 25 dólares para platea y primer balcón, 20 dólares para segundo balcón y 15 dólares para tercer balcón.

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