No cabe la menor duda que la inversión y el empleo son imprescindibles óptimamente para mi persona y para todos los seres humanos, y para que la población mejore sus ingresos y sus accesos a los bienes y servicios que le proveerán de condiciones de vida más agradable y estas son precisamente las áreas de impacto de las políticas económicas y de sus instrumentos como la política monetaria, crediticia, fiscal, de precios, de producción, comercio exterior, local, etc.
Pero la política social no puede definirse como un apéndice o subordinado de la política económica, porque se pierde la esencia de la complementariedad que debe existir entre ambos.
Para que las acciones de un plan de desarrollo logren la sostenibilidad económica y la estabilidad social es importante que la estabilidad, junto al ejercicio de la democracia y la gobernabilidad, produzcan el crecimiento económico (Producto Interno Bruto-PIB) y el progreso social (Producto Social Bruto-PSB), que sumados estos dos nos dan o se traducen en el desarrollo sostenible y sustentable.
Para que el Gobierno o la gestión gubernamental logren crear las condiciones que faciliten a los actores económicos una estrategia para reducir la pobreza, deben realizar eficazmente su gestión y que permitan a la población subsistir en condiciones de vida humanamente aceptables.
Es importante un eje de acción en nuestro país en el que el Presidente cumpla con las relaciones interinstitucionales. Gobierno-sociedad civil, tratados, convenios, compromisos. Es importante destacar que dentro de las políticas económicas, son un instrumento las políticas monetarias, cambiarias, crediticia, fiscal, de precios, producción y exportación. Y en el marco de las políticas sociales como áreas de impacto implementarlas en: producción, empleo permanente, más recursos humanos en calidad. Esto nos traduce en educación, deporte, salud, cultura, bienestar y todo lo necesario que necesita el ser humano para la no emigración de nuestros conciudadanos.
Cabe mencionar que estas áreas de impactos, instrumentos y aspectos nos llevan a una congruencia en la estabilidad económica junto al crecimiento económico, más democracia, gobernabilidad, nos dirige a una estabilidad social (progreso social), en otras palabras:
Esto es igual al desarrollo sostenible y sustentable. Es posible que en nuestro país a través del Gobierno central, gobiernos municipales, instituciones, entre otras, nos lleven a una clara relación, visión de lo que hoy está sucediendo en el marco de la elaboración de una estrategia que nos lleve a la reducción de la pobreza, utilizando estos instrumentos y llevándolos a unas políticas más crediticias.