Benedicto aboga por la paz y los derechos humanos
Emiliano Chamorro
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En la ONU

Benedicto XVI recibió este viernes una calurosa bienvenida de los católicos neoyorquinos, así como del personal que trabaja en Naciones Unidas, en donde pronunció un discurso que apeló al deber de la institución a intervenir ante las crisis humanitarias y proteger a la población. El Papa Benedicto XVI afirmó que la ONU tiene el “deber” de intervenir para proteger a la población ante crisis humanitarias o violaciones de derechos, cuando sus Estados no lo hacen. En su intervención ante el pleno de la Asamblea General de las Naciones Unidas, con presencia de sus 192 países miembros, Benedicto XVI recordó que “el deber primario” de todo Estado es “proteger a la propia población” de cualquier tipo de violaciones de derechos humanos o crisis humanitarias. “Si los Estados no son capaces de garantizar esta protección”, la comunidad internacional “debe intervenir con los medios jurídicos previstos por la Carta de las Naciones Unidas y otros instrumentos internacionales”, dijo. El jefe de la Iglesia católica indicó que la intervención de la comunidad internacional “no tiene por qué ser interpretada como una imposición y una limitación de la soberanía”. Aseguró que, al contrario, “la indiferencia o la falta de intervención es lo que causa un daño real”. Tomado DE EFE

Sacerdote Rolando Álvarez, destaca como positiva la gira papal por Norteamérica

El máximo representante de la Iglesia católica, el Papa Benedicto XVI, quien realiza una gira pastoral por los Estados Unidos, que concluye hoy domingo, ha ventilado sin tapujos los escándalo de abusos sexuales en la Iglesia norteamericana. Sin embargo, el Pontífice también ha llamado a la paz, así como a mejorar las políticas para garantizar un mejor trato hacia los inmigrantes que viven en tierras norteamericanas y garantizar los derechos humanos.

Benedicto XVI también ha hecho un llamado al mundo hispano que vive en los Estados Unidos, para que contribuya en la evangelización de ese país, y resaltó la fe cristiana que caracteriza a los hispanos.

“El Señor les llama a seguir contribuyendo al futuro de la Iglesia en este país y a la difusión del Evangelio. Sólo si están unidos a Cristo y entre ustedes, su testimonio evangelizador será creíble y florecerá en copiosos frutos de paz y reconciliación en medio de un mundo muchas veces marcado por divisiones y enfrentamientos”, exhortó el Santo Padre.

Añadió: “La Iglesia espera mucho de ustedes. No la defrauden en su donación generosa. “Lo que han recibido gratis, denlo gratis”, dijo citando las palabras evangélicas. Gritos de “Viva el Papa” se escucharon en el estadio Nationals Park, de Washington, donde más de 45 mil fieles peregrinos se congregaron para saludar al Papa.

VISITA TRASCENDENTAL

Para el sacerdote Rolando Álvarez, portavoz de la Arquidiócesis de Managua, la visita del Papa a tierras norteamericanas es de trascendental importancia, dado que “en primer lugar estamos contentos porque el Santo Padre ha puesto sus pies en tierras norteamericanas y sus ojos en nuestros corazones; porque aunque la visita sea a Estados Unidos, su mensaje es válido para todo el Continente Americano; de tal manera que es una bendición tener entre nosotros al Santo Padre”, valoró el vocero arquidiocesano.

A criterio de Álvarez, el Papa Ratzinger abordó tres elementos que son un peligro inminente para la sociedad norteamericana, considerando además, que de alguna manera inciden también en América Latina.

“Estos elementos son: el laicismo que pretende alejar a Dios de la vida pública y que en su máxima expresión quiere expulsar a Dios de los horizontes del hombre; en segundo lugar el materialismo, que pretende absorber al ser humano en una sociedad consumista, economicista, que pregona el tener sobre el ser; y, en tercer lugar, el individualismo que va aislando a la persona del resto de la comunidad, quebrantando los lazos de fraternidad fundamental de todo ser humano”, analizó Álvarez.

El vocero de la Arquidiócesis de Managua también valoró como muy importante el llamado hecho por el Papa Benedicto XVI, a los hispanos, a quienes instó a trabajar por la evangelización de Norteamérica, valiéndose del testimonio y la fe que los caracteriza.

“Indudablemente la presencia hispánica en Estados Unidos es una esperanza para ese hermano país; ya que la cultura latinoamericana está sumergida en la fe cristiana, en los valores morales del evangelio y en la solidaridad hacia los hermanos; de tal forma que el mundo hispanoamericano en una sociedad tentada por el consumismo y el materialismo resulta siendo un fermento entre la masa”, observó el sacerdote Rolando Álvarez.

El Obispo de Roma constató que “la Iglesia en los Estados Unidos, acogiendo en su seno a tantos de sus hijos emigrantes, ha ido creciendo gracias también a la vitalidad del testimonio de fe de los fieles de lengua española”.

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