ASUNCION. - Los paraguayos comenzaron a votar hoy para elegir al próximo presidente en una contienda electoral atípica entre el ex obispo Fernando Lugo, quien buscará terminar con la hegemonía de seis décadas del Partido Colorado, y la candidata oficialista Blanca Ovelar, la primera mujer en aspirar a la presidencia en la historia del país.
Cerca de 2,8 millones de personas de una población de seis millones están habilitadas para sufragar, en una única vuelta que consagra al candidato con más votos.
El Tribunal Superior de Justicia Electoral confirmó que es muy alto el nivel de participación y que hasta el momento la votación se desarrolla con normalidad, salvo por algunos incidentes aislados, uno de los cuales involucró a Lugo.
Lugo, que lidera una heterogénea coalición integrada por el Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), el principal de la oposición, ex colorados y 20 organizaciones sociales y de campesinos, fue el primero de los postulantes en emitir su voto en una escuela de los suburbios de Asunción.
"Los paraguayos ya han cambiado y están votando por un país diferente. Tenemos confianza en ello", dijo el sacerdote, que renunció a la jerarquía de obispo católico en 2006 para dedicarse a la política.
EX OBISPO ENCABEZÓ ENCUESTAS
El ex obispo, de 56 años, encabezó la mayoría de las encuestas previas a la elección y amenaza poner fin a 61 años de los "colorados" en el poder, apoyado fundamentalmente por muchos compatriotas que claman por un cambio en esta nación mediterránea azotada por la pobreza y la corrupción.
Luego acompañó a su vicepresidente Federico Franco a votar a otra escuela y allí se vio involucrado en un confuso incidente: algunos partidarios "colorados" lo insultaron, lo que provocó la reacción de sus seguidores. En medio del tumulto, un joven sacó un puñal a pocos metros del sacerdote y fue detenido inmediatamente por la policía, informó a una radioemisora local el comisario Ramón Galeano.
El apresado fue identificado como Alexandro Saldívar, menor de edad, quien dijo ser seguidor de Franco. La justicia está investigando el hecho.
"Hasta ahora hay error cero, todos los locales están funcionado perfectamente. Parece que se presagia una jornada electoral óptima. Hubo una pequeña escaramuza", explicó en rueda de prensa el presidente del tribunal electoral, Rafael Dendía.
Todo indica que el nivel de participación superará el 63% del padrón que votó en 2003, por lo que no se descarta que en algunas mesas el cierre de los comicios pueda postergarse una hora, afirmó Dendía.
Por su parte, la candidata Blanca Ovelar inició la jornada con un desayuno junto a periodistas en la sede del Partido Colorado y más tarde emitió su voto.
"Este es un gran día en la historia de nuestro país. Somos una sociedad sumamente desigual. Sin embargo, hoy somos todos iguales", sdestacó
Ovelar, de 50 años, ha intentado presentarse como el rostro de la renovación dentro de las viejas estructuras del partido Colorado, la única agrupación política legal durante los 35 años de dictadura de Alfredo Stroessner y que ganó todas las elecciones tras su caída en 1989.
Ex ministra de educación, es la primera mujer que aspira a la presidencia en Paraguay, un país de fuerte tradición machista. En la región ya gobiernan Michelle Bachelet, en Chile, y Cristina Fernández, en Argentina.
"El mundo está pendiente. Hoy vamos a dar muestra de nuestra cultura cívica. Insto a la participación masiva, serena y a no responder a ninguna provocación", agregó, en referencia a las denuncias de fraude lanzadas por partidarios de Lugo en los días previos a la elección.
OBSERVADORES PENDIENTES DE PROCESO
Casi un centenar de observadores internacionales de distintas organizaciones, entre ellas la Organización de los Estados Americanos (OEA), llegaron al país para seguir las elecciones y darán un primer informe oficial al mediodía.
Otro que emitió su voto fue el ex general Lino César Oviedo, quien recuperó la libertad en 2007 tras cumplir una condena de diez años por liderar un fallido golpe de Estado contra el presidente Juan Carlos Wasmosy.
"Pido a las autoridades transparencia en los comicios", dijo Oviedo, un ex colorado que fundó la Unión Nacional de Ciudadanos Eticos (Unace).
Los candidatos luego se recluyeron en las sedes de sus campañas. Lugo recibió en la suya a la presidenta de las Madres de Plaza de Mayo de Argentina, Hebe de Bonafini, quien vino apoyarlo.
"Por supuesto que apoyo a los paraguayos y a Fernando Lugo porque pensamos que es un momento único en América Latina. Definitivamente tiene que ganar para que el pueblo pueda finalmente liberarse después de años de opresión", declaró a AP.
Para muchos analistas, si gana Lugo Paraguay será otro país bajo signo de izquierda o centro-izquierda, que son mayoría en la región. Pero él se niega a ser encuadrado ideológicamente: "No soy de izquierda ni de derecha. Estoy ubicado en el centro".
El vencedor de los comicios heredará un país donde el 42% de su población vive en la pobreza y la tasa de desempleo llega al 13%, mientras que cinco de cada 10 paraguayos no leen ni escriben.
Además del presidente por los próximos cinco años, también se vota a senadores, diputados, parlamentarios para el Mercosur, gobernadores departamentales y concejales regionales.