Por segunda semana consecutiva la gasolina regular y el diesel registraron un incremento en su precio, situación que causó una mayor preocupación entre conductores particulares y del sector colectivo de Managua.
En el caso del diesel, el de mayor demanda en el sector de carga pesada, se ubicó en 22.65 cuando la semana pasada se vendía en 21.94 córdobas.
Durante un recorrido, realizado por algunas distribuidoras de combustible de Managua, se constató que mientras la gasolina regular y el diesel elevaron su precio la súper se redujo.
Esta semana la gasolina regular elevó su precio en 20 centavos más por litro, mientras el diesel se encareció en 71 centavos de córdobas.
En ese sentido, mientras la semana pasada el litro de gasolina regular se cotizaba en promedio en 22.64 córdobas, desde ayer se empezó a vender alrededor de 22.84 córdobas.
El precio de la gasolina súper retrocedió diez centavos por cada litro.
En algunas gasolineras de la capital tanto el litro de la gasolina regular y el diesel ya se cotizaba en 23 córdobas.
Javier Mendieta, conductor de taxi que se abastecía de combustible, expresó: “Lo más triste de nosotros los conductores de taxi es que las personas se molestan porque uno les cobra más en una carrera”.
Mendieta consideró que el Gobierno debe tomar medidas para controlar el precio de los combustibles, para no elevar el valor del pasaje tanto en el sector transporte colectivo como urbano.
Más lamentos
Luis Campo, conductor particular, lamentó que “todas las semanas son estos incrementos en los combustibles, mientras nuestros salarios están congelados”.
Como muestra de eso, Campos afirmó que hace un par de meses destinaba 200 córdobas para combustible, pero actualmente invierte hasta 300 córdobas.
“Eso me obliga a reducir los gastos en la familia y por ende afecta nuestra estabilidad económica”, precisó Campos.
La semana pasada el presidente Daniel Ortega externó su interés de subsidiar el precio del diesel, pero esta medida sólo beneficiaría al transporte de carga de alimentos.
Esta situación ha causado molestias entre el sector del transporte selectivo, que demanda al Gobierno que esa medida también debería beneficiarlos.
A su vez, Ortega anunció que pedirá a los distribuidores de combustible que rindan cuentas sobre sus ganancias y operaciones, con el fin de nivelar el precio de los combustibles con respecto al resto de países de Centroamérica.
Pero ese anuncio fue rechazado por el representante de Shell en Nicaragua, Mauricio Aranda, quien afirmó que el mercado libre es el mejor regulador de los precios, porque se ajusta a la realidad.
A finales de la semana pasada, el presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), José Adán Aguerri, atribuyó el encarecimiento de los combustibles a la alta carga impositiva que tienen las estructuras de precio de las compañía en Nicaragua.
Jorge Real, dirigente del sector transporte, dijo el sábado que el gremio está preparando un paro nacional porque el Gobierno no quiso congelar el precio del combustible.
Según datos del Banco Central de Nicaragua cada año el país importa unos 10 millones de barriles de petróleo.