La presidenta del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), Vilma Núñez de Escorcia, solicitó al Inspector General del Ejército, general Ramón Calderón Vindell, que el cuerpo castrense siga siendo un Ejército de todos los nicaragüenses.
“Es la institución más sólida que hay en nuestro país, y es fundamentalmente la garantía de estabilidad de Nicaragua”, afirmó Núñez, al recibir de manos del general Calderón la Memoria anual del cuerpo castrense.
Al tiempo que demandó la activista de derechos humanos que “sigan apostando precisamente a la eliminación de todos los obstáculos de todo tipo que tenemos que vencer para tener la Nicaragua que todos queremos y que sabemos que es la que ustedes quieren ayudar a construir”.
Esto se ve reflejado —dijo— en cada uno de los capítulos de la Memoria anual que recibió.
“Como organismo de derechos humanos es una gran satisfacción saber específicamente que se cuenta con este Ejército, con esta característica”, indicó Núñez.
La Memoria presentada es considerada por Núñez como el reflejo del trabajo de la institución militar, sobre todo en situaciones de tragedia, como la enfrentada a causa del huracán Félix.
El general Calderón explicó que la Memoria recoge las actividades más destacadas del 2007.
Menciona por ejemplo, las medidas preventivas ejecutadas antes que el huracán Félix afectara el país, así como las acciones durante y posterior a la ocurrencia del fenómeno natural.
TRABAJO CONJUNTO
El militar destacó además el trabajo desarrollado junto con la Policía Nacional en el campo, en contra de delitos como el abigeato, el secuestro, la extorsión. Así como los resultados de las misiones emprendidas por sus fuerzas, sobre todo de la Fuerza Naval, Fuerza Aérea y unidades especiales en contra del narcotráfico.
Recordó el jefe militar que es una disposición del Estado nicaragüense enfrentar este ilícito.