La administración Bush alegó ante el Congreso que los agentes de inteligencia estadounidenses podían recurrir, para luchar contra el terrorismo, a métodos de interrogatorio prohibidos por la legislación internacional, afirman este domingo medios de comunicación nacionales.
El Departamento de Justicia envió una carta al Congreso en la que defiende esta interpretación jurídica de la Convención de Ginebra, que regula el tratamiento de los prisioneros de guerra, según la cual los límites de los interrogatorios pueden variar en función del individuo detenido, informan The New York Times y The Washington Post.
Las Convenciones de Ginebra sobre el tratamiento de los prisioneros de guerra prohíben “abusos de la dignidad personal”, pero una carta enviada el 5 de marzo por el Departamento de Justicia al Congreso “deja claro que la Administración no ha trazado una línea clara sobre cuáles son los métodos interrogatorios que violan esa norma”. La Administración del presidente George W. Bush, según The New York Times, “se reserva el derecho de tomar decisiones caso por caso”.
“El hecho de que una acción se emprenda para prevenir un ataque terrorista, más que con el propósito de humillación o abuso, sería relevante en la determinación de cuán abusiva sea esa acción”, escribió Brian Benczkowski, del Departamento de Justicia.
“Algunas prohibiciones, como la prohibición de ‘atentar contra la dignidad’ invitan a considerar las circunstancias que rodean las acciones” emprendidas, dice la carta.
George W. Bush interpuso su veto en marzo a un proyecto de ley que prohibía de hecho que la CIA recurriera a métodos de interrogatorio denunciados por sus detractores como torturas, entre ellos la simulación de ahogamiento (“submarino”).
Desde el comienzo de su “guerra global contra el terrorismo” en 2001, la Administración Bush ha sido objeto de críticas por las detenciones sin defensa legal, el traslado clandestino de prisioneros de un país a otro, y los métodos interrogatorios que incluyen privación de sueño, insultos, amenazas, plantones, drogas.
En julio pasado Bush ordenó que restringen el uso de métodos interrogatorios, pero esas normas no se han hecho públicas.